jueves, junio 24, 2010
2.0
Probablemente no abrí esta página desde entonces.
Leo lo último que escribí y siento como si estuviera leyendo algo que escribió otra persona.
Es cierto que el mundo entero puede cambiar de la noche a la mañana, imagínense lo que puede pasar en un año y medio.
Todo lo que podía pasar, pasó. Mi vida se pegó un vuelco de proporciones. De repente, me vi soltero de nuevo. Luego de ocho años.
Ahora vivía en un departamento solo. Por primera vez en mi vida. Cuando ya había sacado pasajes sin regreso a “el resto de mi vida”, de golpe y porrazo me veía de vuelta en la soltería y de paso, en el mercado.
A veces no entendía bien qué era lo que pasaba. Me despertaba pensando dónde estaba. Otras veces bailaba solo en mi living desierto, sintiendo que la libertad y la soledad no tenían precio. Probablemente esos dos extremos eran eso: extremos.
La mayor parte del tiempo lo pasé fatal. Dejé de dormir, de comer, de reír, y luego de eso, dejé de llorar incluso.
Probé mil cosas, mil fórmulas para pasar el mal sabor de boca y avanzar. Nada resultó.
El mejor consejo que me dieron fue: Vive los días uno a uno. Has lo que quieras hacer, no escuches a nadie.
Y así es como de a poco, fui aprendiendo a aceptar lo que había pasado, a soltarle la mano a JP de una buena vez y a darme cuenta de que si bien ya no puedo hablar de un “nosotros”, puedo sí hablar de un “yo” que es sencillamente estupendo. Eso soy hoy: un tipo estupendo.
Ay frases cursis y otras que lo son incluso más. Una de esas es la que dice lo de Dios. De que este señor te abre la ventana, cuando te cerró la puerta en las narices. Cursi como tarjeta de saludo. Cierta también. Mucho.
Julius, que fue un personaje trágico, un ser atormentado, un despojo humano por…digamos…3 días; hoy ha sido bendecido con un presente tan sorpresivo como sorprendente. Y es que o uno tiene mucha suerte, o lo del karma es real, porque puta que lo pasé mal y puta que he tenido suerte últimamente.
No voy a decir que estoy pololeando, porque soy un señor de 36 (going on 37) y no quiero hacer el ridículo. Además yo ya no hago esas cosas. Tampoco tengo novios, porque no me voy a casar, aunque pudiera.
Pero si apareció alguien. Apareció con MESES de anticipación, cuando todo era enredado como un montón de cables viejos. Pero qué se le va a hacer, las cosas cuando las planeas, no resultan.
Así que en eso estoy. Viviendo la vida tranquilo y con ganas nuevas. Con un ojo siempre buscando la cámara oculta, porque de verdad que todo es demasiado perfecto, como una broma de televisión.
Qué va a pasar? No tengo idea. Así que a vivirlo nomás.
De ahí les cuento.
Jul.
miércoles, enero 07, 2009
It's Julius, bitch...
Seis meses sin escribir ni leer nada de lo que pasaba por acá.
Me encantaría decir algo bien ondero y pasado a caca, como que colapsé creativamente (porque no colapso mucho y porque no soy nada creativo), o que me saturó la presión auto impuesta por escribir y ser divertido (porque nunca me impuse escribir y porque lo divertido me sale natural), pero la pura y santa verdad, es que me daba flojera todo el temita de la actualizá. Pasaron los meses y como que ya había pasado la vieja, así que menos ganas aún.
Hasta que esas pilas recargadas que traen los años nuevos, y las ganas fantasma de hacer cosas que llegan con los calores del verano, me di cuenta que hace mucho que no escribo ni la lista del supermercado, y para qué estamos con cosas, la cosa del tecleo me gusta.
Una cosa chora, es que prácticamente todo el mundo cercano, que mantenía más o menos periódicamente actualizado un blog, ya no lo hace. Recorrer sus direcciones tiene mucho de la sensación que experimentas al visitar un pueblo fantasma (acá estoy elucubrando, porque jamás he ido a uno y es probable que nunca lo haga, que lata). Entonces, dan ganas de hablar a calzón quitado y confesar detalles sexuales de lo más cochinos o de lisa y llanamente inventar millones de cosas fantásticas y falsas, porque ya nadie te lee. Aunque no se si sea esa la idea… o si me den ganas. Total, al final uno escribe como le sale de los huevos y ya está.
Lo que quería decir, es que me siento como si me hubieran dejado solo en un mall gigante. Y puedo hacer lo que quiera.
La cosa es que no ha pasado tampoco nada TAN interesante de contar, en este semestre. O al menos no me acuerdo de nada muy drástico, decidor, dramático o divertido. Y es que este pasado 2008 fue bien raro…No me malinterpreten, porque de verdad que fue un buen año. Yo lo pasé chancho y no me pasó nada realmente malo, o al menos todo terminó bien. A lo que voy es que de alguna forma como que sentí que fue un año stand-by. Un poquito borroso y en pausa.
Y de verdad que no me pasó mucho…no me caí en la calle. No me gané ningún premio. No tuve affaires extramaritales (estuve a punto, pero NO), no me cambié de trabajo. No se derrumbó la casa. JP está estupendo. Lukas igual. Nadie se murió.
Sí me asaltaron. Puede que hasta lo haya contado ya…No, parece que no… Pero ni siquiera fue emocionante!!!! A media cuadra de la casa, caminando de vuelta del 105 tipo 2 de un sábado (vieron? Si portarse bien hace mal y trae mala suerte), medianamente puestos en vodka tónica, JP y yo nos topamos con dos flaytes y una rota bien shica y bien crespa. Muy sub 25 los “antisociales” y que pasa la billetera y el celular y la hueá. Yo me mosqueo altiro con la gente latera en la calle y me puse a forcejear con uno de los lolos, hasta que caché que a JP lo tenían muy de cushilla en el cuello. Cagamos. Porque nada mas peligroso que lanza péndex y asustado. Así que nada. Me quedé con las ganas de pegarles un par de patadas voladoras que aprendí luego de 7 temporadas de Buffy, la Cazavampiros. Y nada, que le pasé el celular, que era una antigüedad que causaba risas cada vez que yo contestaba (odio los celulares, más si tiene muchos adelantos tecnológicos. Tener un iPhone es la rotería máxima) y además les entregué mi billetera. Me sacaron 2 lucas y escuchen: ME LA DEVOLVIERON…
JP perdió el celular (bien ordinario también, hay que decirlo) y los cigarros.
PUTA EL ASALTO PENCA!!!!!!! Tírame al suelo al menos, rajémonos un poquito la ropa. Déjame pegarte un combito en el hocico al menos!!! Después me pifiai el paño sin rollo, socito.
Vieron???? Si hasta lo más emocionante de la mitad final del año fue fome.
Para este 2009 tampoco quiero hacerme muchas expectativas. No anoté la lista de propósitos de rigor, ni ningún ritual más elaborado que un buen salud con los amigos de siempre. Si el resto del año se viene medianamente parecido a eso, yo feliz.
Les cuento entonces cualquier leserita divertida que pase, vale?
Besos, abrazos y feliz 2009 para todos.
JUL.
martes, junio 10, 2008
¡¡No me golpees, llevo anteojos!!
Bueno, la verdad es que exagero un poco, porque para ser fiel a la verdad, es que sólo tengo un ligero caso de astigmatismo en el azul derecho.
Lo bueno de todo es que cumplí mi sueño de toda la vida; usar anteojos ópticos.
Partí hecho unas pascuas a cotizar el adminículo que complementaría a la perfección mi look intelectual/sexy que tanto me esforzado en tener; sólo para darme cuenta que la gracia sale bien salá.
Me probé de todo: desde unos tipo Jackie O hasta unos tan onderos que hasta para mí eran un poquito mucho. Lo bueno es que cierta óptica tiene una promoción donde te hacen un descuento porcentual a tu edad. No diré cuánto descuento me hicieron, porque todos sabemos que no me cuezo precisamente en un hervor…En fin, me rebajaron HARTO.
¿Por qué será que a uno siempre le tienen que gustar las cosas más caras?
Ahí figuraba yo, con la pobre dependienta de la tienda que sacaba y sacaba modelitos para que me probara. Estaba bien atacado con la elección. Unos eran muy gruesos, otros tenían la pata muy fea. No, este es muy ordinario. ¿No pretenderás que me ponga anteojos naranjos, cierto?. No, este dice Emporio Armani GIGANTE al costado, como de futbolista cuma. De aquí a la Kamasú sólo hay un paso. No, este parece de Woddy Allen. Harry Potter. Elton John. Betty Suarez, no. OTRO, OTRO, OTRO!!!!
Y bueno, a la loca le tenía que gustar uno Diesel mega caro. Y filo, que al final me lo voy a poner en la cara, cierto? Mínimo que me desangre pagándolo.
Y la verdad es que veo todo la raja ahora. Estoy feliz y me creo la muerte.
Creo que JP los odió. En la oficina me dijeron que me veía como Bob Esponja cuando sale a cazar medusas. A mi me encantan.
No se qué habrá pasado con mi vista privilegida. ¿Habrá sido lo mucho que trabajo? (yeah., right…) ¿O una sobredosis de tele de roto?, ¿fatiga de material? ¿excesive "playing with myself"?
Bueno, la próxima vez que me vean podrán opinar con razón.
Los veo. Muy bien.
JUL.
viernes, abril 04, 2008
Acá estoy
Pero no me ha pasado nada malo, ni pienso dejar de escribir tampoco.
He estado bien ocupado. Primero me fui de vacaciones y ahora estoy trabajando a full. Lo bueno de esto último, es que estoy con las pilas recargadas y con todas las ganas, gracias a lo primero, lógicamente.
En un principio iba a escribir algo así como “Mis Vacaciones”, esa composición mamona que te hacían hacer cuando volvías a clases. Estaba quedando espantosamente fome, así que nunca lo terminé y después la boté.
Y nada, que nos fuimos con JP a Cartagena de Indias, a un hotel all inclusive, tipo Dirty Dancing. Yo no era muy fan de la idea de ese tipo de vacaciones, se me hacía muy de viejo y de familión shulo (y que también lo es), pero el concepto “piña colada sin parar” y sólo mover un dedo para ser atendido como rey, me encantó a rabiar.
Mucho lugar impresionantemente lindo, playa, sol, snorkel, Café del Mar y comer, comer, comer (todo frito por lo demás).
De ahí nos pasamos a Ciudad de Panamá, que es un lugar de lo más particular. Como un gran mall. Todo tan ridículamente barato, que por fin pude cumplir mi sueño de sentirme como Julia Roberts en Pretty Woman, cuando va por la calle con todas las bolsas y parece ekeko.
Comí tanto (todo frito, de terror) que entre las compras incluí un libro que se llama “Las Francesas no Engordan”, que es mi nueva Biblia. Claro, si subí una tonelada en 2 semanas, lo mínimo que podía hacer era gastar 5 lucas en un libro de mina. Resultó ser, el librito en cuestión, EL descubrimiento de la vida. No por nada, ahora estoy cambiando por completo mi forma de comer y ya bajé lo que subí y sigo bajando lo que me sobraba de antes.
Estoy de lo más motivado. Me alimento como una francesa. Lo único malo es que sigo tomando como un vikingo, entonces la cosa es más lenta. Pero bueno, tampoco me voy a obsesionar con la tontera ni a seguir "a pie juntillas" lo que dicta un libro. Eso es de gente lesa.
Y eso sería. Volví, mega descansado, feliz, a trabajar, a esperar el invierno (y disfrutarlo) y sabiendo que gracias a todos los sacrificios pasados, tengo 3 semanas de vacaciones acumuladas, a usarse en cualquier momento de emergencia. ¿Chori, cierto?
Los dejo ahora, cuídense mucho y los veo pronto.
JUL.
lunes, febrero 04, 2008
...
Otras veces las cosas pasan impresionantemente rápido.
Así es como me gustan las cosas. Rápidas. Hay excepciones, claro, como las vacaciones, las películas de Almodóvar y los fines de semana. Por mi que todo eso fuera más cercano a lo eterno.
Pero no me interesa ponerme latero y hablar de percepciones temporales ni nada muy profundo, porque me aburro bastante. Me imagino cómo se aburrirían ustedes y definitivamente no es la idea.
Sólo queria decir que a veces algo te pasa en la vida y una cosa lleva a la otra; comienzan las coincidencias y las casualidades (que ya les he dicho antes; no existen) y de pronto te das cuenta que tu imaginario cotidiano tiene otra forma y nuevos ingredientes.
Todo bien si la cosa cambia para mejor. Porque lógico, si te pasa algo fatal como perder un ojo o terminar friendo papas en McDonalds porque te echaron de la pega, mejor que la vida sea monótona y ralentizada.
Lo bueno, es que lo que me lleva a escribir esto, es mega positivo.
Porque amigos míos, sin querer parecer cursi ni naive, no hay nada mejor que la amistad.
Toparte con gente linda, que te entrega cariño, que provoca que te rías más y que te hace sentir querido, es bastante impagable.
Entonces claro, coincides con alguien por ahí, te pegas un par de conversas divertidas, te das cuenta que ese alguien tiene la radio sintonizada en la misma estación (eso es una metáfora), te topas al personaje simpático hasta en la salida del teatro, pones a prueba el juego de los 6 grados de separación (y cachas que con raja hay dos) y sin saber cómo, ya tienes un amigo nuevo.
Así me gustan las cosas. Bien al grano. Sin tanto preámbulo ni trámite.
El 2008 parece que ha empezado bien para varios. Yo no me puedo quejar de nada. Al contrario.
Lo sigo pasando inmejorablemente bien, la vida se siente plena, llena de ganas y de planes. Y como si todo esto fuera poco, tengo amigo nuevo. Y yo pienso que es de los buenos. ¿Qué más se puede pedir?
Feliz cumpleaños B., te quiero un montón.
Eso.
JUL.
miércoles, enero 23, 2008
R.I.P.
Me acuerdo que cuando vi Brokeback Mountain me sorprendió su trabajo. Sobre todo el acento que logró, impresionante.
Guapo total. No en el sentido clásico y obvio. Pero guapo al fin y al cabo.
El lunes en la noche estaba revisando los trailers de la página de Apple. Ahí estaba Ledger; aterrador y enorme como el Guasón en el avance de The Dark Knight, la secuela de Batman Begins. Al día siguiente, muerto.
Brad Renfro pasó a mejor vida sólo unos días antes. Más joven. Más guapo. Probablemente más talentoso aún.
El pequeñín de The Client, el adolescente monstruoso de Apt Pupil, terminó sus días reventado hasta decir basta.
Britney. Miss American Dream, desde los 17. Absolutamente perdida y desquiciada a los 26.
Existe en Internet una página donde te inscribes, adivinas la fecha de la muerte de Britney y si le achuntas, te ganas una Playstation 3.
Amy Winehouse. El personaje más fascinante de los últimos tiempos. 24 años. Un look imposible, un panal de abejas en la cabeza, una voz y un talento que dan susto. Su mayor éxito se lo debe a la frasecita esa de que se la quieren llevar a rehabilitación, pero ella dice : “No, no, no”.
Dios quiera que alguien la obligue.
No me extrañaría que algún hijo de puta esté subiendo en este momento, un sitio que te ofrezca una XBox 360 si adivinas el día que Amy finalmente se meta un poquitito más de mierda por las venas.
No pretendo hablar de lo malo que son los excesos, porque es un tema bien manoseado y aburrido y nunca me han gustado las cosas muy manoseadas y las muy aburridas tampoco.
Sólo quiero decir que es triste que la gente, incluso las que no conoces más que por la pantalla o los parlantes, se desmorone así.
Talentosos. Hermosos como un Cadillac. Expuestos hasta el cansancio. Cuestionados. Perseguidos. Paparazzeados. Tergiversados. Amados. Odiados. Elevados. Derribados.
No culpo ni juzgo a ninguno. Yo no estaría mejor que ninguno de ellos si a los veintitantos me hubieras puesto millones de dólares en los bolsillos, me hubieras abierto las puertas a todo lo que hubiera querido, a cambio de mi alma, mi privacidad y mi salud mental.
La industria discográfica agoniza. El cine va para las mismas. El faranduleo en cambio, crece y crece, como la Mancha Voraz.
Y uno cae también. Y te pegas en “E News Daily” y en VH1 y revisas a diario Perezhilton.com para enterarte de lo más sucio y bizarro de Hollywoodland.
Y cada caída, cada escándalo, le da de comer a otros tantos. Que uno estire la pata por aquí, que otra se pasee ensangrentada y confundida por allá, los alimenta aún mejor. Gourmet.
Y tal vez está bien. Quizás sea válido ganarse la vida así. No lo sé.
Es una pena.
Son los hijos de alguien. Los amigos de pocos. Los padres de algunos. Las parejas de otros. Los ídolos de miles.
Son todos seres humanos.
Son todos casi niños.
Ojalá que los caballeros descansen. Esperemos que a las señoritas las ayuden.
JUL.
lunes, enero 07, 2008
Blue eyed boy
Hoy venía atrasado al trabajo. No mucho, en realidad, pero me carga llegar tarde y sobretodo los lunes. Es como de rancio. Y, believe it or not, no lo soy tanto.
Pedaleaba algo más rápido de lo normal, lo suficiente para optimizar en unos cinco minutos mi tiempo de viaje habitual.
Venía bastante concentrado (nunca se puede tener suficiente cuidado en esta ciudad si te trasladas en dos ruedas), cuando mi mirada se topó con los ojos más azules y cautivadores que recordara.
Me paré en seco, lo miré y simplemente tuve que bajarme de
Le dije que se acercara, que no iba a hacerle nada malo. Luego de dudar unos instantes y sin jamás despegar sus ojos de los míos, se acercó a mi.
Lo tome entre mis manos y lo acerqué a mi cara.
No entiendo nada de gatos. Soy un tipo de perros. Pero por lo que aprendí luego puede que haya estado alcanzando el mes. Sus ojos eran de un azul muy intenso y puro. Como el lapislázuli o como cuando tiras la cadena por primera vez luego de haber puesto un Pato Purific en el estanque del agua. Su piel era manchada blanca con negro, como si fuera una vaca felina y diminuta.
Le hice una suerte de cuna con mi polera y me fui caminando con él, llevándolo como un canguro mientras trataba de cruzar la Pérez-Zùjovic, muy de bicicleta, mochila y gato.
Llegué tarde a la oficina y me perdí una reunión importantísima (aunque claramente ese gato era más importante que cualquier reunión)
Durante toda la mañana se dedicó a comer, obsesionarse con mis zapatos y dormir en mi hombro.
Si alguna vez leíste algunas cosas que acá también se han escrito, quizás sepas que tengo un perro. Se llama Lukas y entre las cosas que detesta, junto con el sonido de las bolsas de plástico, es a los gatos.
Por otra parte, JP me tiene bien prohibido seguir aumentando la cantidad de animales que hay en
No fue necesario ponerme a llamar a todo el mundo para enchufarle a quien fuera el gato, a como diera lugar. Ahora, cuando ya son las 17:00 hrs del día en que me topé con sus intensos ojos azules, el pequeñísimo animalito en cuestión se prepara para pasar su primera noche en su nuevo hogar; la casa de mi jefa. Que si es una mujer de gatos.
Debo reconocer que me dio un poquito de pena despedirme de él. Le di un beso en la cabeza y juraría que me lo respondió.
Es muy probable que yo tenga pulgas ahora. Me pica todo.
Soy feliz.
JUL.
miércoles, enero 02, 2008
DE CARA al 2008
¿Partí pésimo el 2008?
Estábamos en la terraza del edificio de Roberto esperando las doce, cuando de repente me puse a pajarear y cuando explotó
Me gusta darle el primer abrazo a JP, supongo que todo el mundo lo hace así con el peor es ná; porque el abrazo de Año Nuevo es básicamente pura cábala y ritual. En fin, que logré abrazarlo como a 12:03 minutos. Ustedes dirán que no es gran cosa y que estoy alaraqueando de puro vicio y es verdad. Pero la imagen de todos abrazados y yo solo en la mitad del lugar, me dio un poco de miedo.
La fiesta posterior estuvo bastante buena. Llegué allá con la Dani, Sergio, Juampy y Max. Extrañamente varios prefirieron no ir, incluido JP. De cierta forma me alegro que varios hayan preferido ir a acostarse…
Debo aclarar que yo estaba en un estado bastante bueno, gracias a que apliqué “baldear la cubierta” toda
A pesar de mi ebriedad ligera y totalmente manejable, no pude evitar terminar estrepitosamente de cara en el suelo de
Bueno, independiente de lo que probablemente haya pasado (olvidé mencionar mi torpeza innata), quedé cual largo soy en una mezcla de tierra, cenizas y tragos volcados. Yo por supuesto que yo tenía que estar de blanco. No como Bombo Fica, obvio, pero si con una alba camisa.
No tengo registro de cuán patética fue
No recuerdo exactamente todo lo que pasó después. Si sé que había barra libre, y que yo tenía mucha vergüenza por el porrazo. El golpe debió alterar mi memoria…Sí me suena que un pesado de polera negra me perseguía para darme besos. No entiendo porqué, yo estaba rancio y revolcado en el fango, pero dale con
Muy desagradable.
Me acuerdo que en algún momento me comí un sándwich en pan de molde…¿si?? ¿Comimos sandía también??? Veo una sandía. Y galletas. Y piscola.
De lo que me acuerdo clarito es que salimos de día. Con sol radiante. Era como para irse a
Cuando llegué a la casa, JP abrió un ojo y me mandó a lavarme los brazos antes de meterme a la cama.
Raro Año Nuevo. Pero divertido. No sería malo que el 2008 fuera un año raro, siempre y cuando sea divertido.
El 2007 se fue, dejando un riquísimo sabor de boca. Fue un año tranquilo y de risas. JP me sorprendió con el mejor regalo que me han hecho en
Fue un año de buenos amigos; los de siempre, los que se consolidaron y las revelaciones de último minuto (gracias sr. Inventor de Blogger.com)
Que el 2008 sea MUCHO MEJOR, para todos.
domingo, diciembre 23, 2007
El enorme televisor en blanco y negro
Una tarde de julio estábamos almorzando, mi madre, mi abuelo, mi hermana y yo en el comedor de diario. Mirábamos las noticias del medio día en un enorme televisor en blanco y negro, cuando una historia llamó mi atención.
Cundía el pánico en Estados Unidos por el masivo brote de una nueva enfermedad que desde hace un tiempo ocupaba las primeras planas y generaba la atención del mundo entero.
Por un motivo puntual, el mundo se daba cuenta que no se trataba de un hecho aislado, de una exageración o de un fenómeno lejano y sin importancia. Rock Hudson, el galán hollywoodense por definición, reconocía que lentamente moría de SIDA, una extraña enfermedad que avanzaba con fuerza entre la población homosexual del primer mundo. Rock Hudson además, de esta ingrata manera, salía forzosamente de un clóset que lo había cobijado la vida entera.
Mi madre estaba completamente perpleja. Ella nos había hecho ver, a mi hermana y a mi, esas comedias que el guapo Rock había hecho con Doris Day a finales de los 50.
Con mi hermana nos sabíamos de memoria los chistes de “Pillow Talk” y de “Send me no flowers”, tremendas comedias donde este señor canchero y encantador, seducía a la siempre neurótica Doris.
Las personas caían como moscas. Los sistemas de salud no sabían cómo reaccionar. En algunos estados, los servicios funerarios se negaban a recibir a las víctimas del SIDA, nadie sabía cómo se propagaba la enfermedad, no había cura, tratamiento o vacuna para el mal que se llevaba a buena parte de los homosexuales del mundo de manera cruel y aterradora. A Hudson le habían encontrado el virus incluso en las lágrimas. Me imagino lo mucho que él habrá llorado.
“La peste rosa”. Así lo llamaba el periodista del trece, mientra en la mesa nadie despegaba los ojos del enorme televisor en blanco y negro.
Mi comida se enfriaba y la sangre se me subía a la cara.
En 1985 yo tenía 12 años. En ese entonces, ya sabía perfectamente que era homosexual. Estaba en plena pubertad. Era la época en que estaba comenzando a planear mi futuro bajo la curiosa realidad que me había tocado. Era la época en que leía todo lo que llegara a mis manos acerca del tema. Cuando esperaba con ansias que llegara el momento que comenzaran a aparecer mis pares, para poder compartir todo lo que estaba comenzando a sentir y para no sentirme como que era el únco del planeta al que le gustaban los hombres.
El enorme televisor en blanco y negro me jugó la peor broma que algo o alguien me haya jugado en la vida.
Cagúe-pensé.
Esta cosa debe volar por el aire y apenas una loquita estornude cerca de mí en la calle, me voy a infectar de SIDA. Como soy homosexual, el virus se anidará en mí y no pasarán dos años y yo ya estaré muerto.
Sencillamente no era justo. Todo no podía terminar antes de siquiera empezar.
Probablemente iba a morir antes de tener siquiera edad suficiente para sortear el primer escalón de la calificación cinematográfica.
Iba a morir además, virgen. Seguro. Probablemente sin siquiera abrazar de manera romántica a algún amiguito del colegio.
Rock Hudson miraba desde la pantalla, delgado, arrugado y con esa extraña apariencia, asustada y entregada de los desahuciados.
No pude terminar de almorzar ese día. Era imposible seguir sentado en esa mesa con el huracán de pensamientos e imágenes en la cabeza.
Afortunadamente, los diarios y la televisión fueron paulatinamente entregando información de mejor calidad, o al menos quitando parte de los errores y el sensacionalismo. Continué devorando información hasta que por fin pude armarme un panorame medianamente informado y pudo volver a respirar y almorzar normalmente.
El SIDA jamás dejó de ser un tema. Sólo unos años más tarde me golpeó en la cara, cuando un primo de mi papá murió silenciosamente y sin que prácticamente nadie se entrerara. Si bien lo había visto un puñado de veces en toda la vida, él quería mucho a mi mamá y me sorprendía cómo jamás se olvidaba de los cumpleaños. Cada 24 de septiembre recibía un llamado suyo desde Valparaíso. Hasta que un año el llamado no llegó. La noticia de su muerte llegó tardía y confusa. Ni siquiera me acuerdo de la mentira. ¿El hígado? ¿un infarto? Da lo mismo. Ni siquiera se dónde está enterrado. Supongo que nunca podré pasar y decirle que si las cosas hubieran sido diferentes, quizás hubieramos sido buenos amigos en el futuro, que para él jamás llegó
Han pasado ya 22 años de ese almuerzo. Si bien no existe aún una cura y mucho menos una vacuna, el problema ya es un tema cotidiano. Y afortunadamente, quienes pueden acceder a un tratamiento correcto y costoso tienen fantásticas expectativas de vida.
El SIDA pasó a ser un problema de africanos hambrientos y modificó la conducta de una buena parte de la población mundial con cierto acceso a la educación.
Aún así, que tire la primera piedra el que no ha temblado al momento de recoger el famoso exámen, jurando que “nunca más”.
Nunca he podido olvidar ese almuerzo de julio de 1985. Si hago un esfuerzo por recordar con mayor claridad puedo incluso volver a sentir el nudo en la garganta y el torbellino en el estómago.
Rezo por mis amigos que tuvieron mala suerte y un momento de descuido; aguanten chiquillos.
Al resto, cuídense. Siempre.
Al menos hasta que todo esto pase y se transforme en sólo un recuerdo. Como la imágen borrosa que entrega un enorme televisor en blanco y negro.
Besos y abrazos a todos.
JUL.
lunes, diciembre 17, 2007
¿Y pa qué te enojai?
Me cuesta enojarme.
Lo que no significa que a menudo me den rabia miles de cosas que la gente dice o hace, que me pueda pelear con amigos, compañeros de trabajo, familiares o vecinos. No tiene nada que ver con que cierta gente, sencillamente me caiga pésimo y a las cuales de partida, no miro, no saludo o por el contrario, me esmero en despreciar y que lo noten.
Lo que quiero decir es que si me pongo a mirar para atrás, me cuesta encontrar situaciones en que me enojé con alguien y la relación se cortó. Eso del odio parido, del rencor y la vendetta se me da pésimo. Tal vez tenga muy buen ojo para saber a quién darle mi confianza y mi amistad a las personas y nunca me he involucrado con personas intrínsecamente malas. Y cuando digo “malas”, me refiero a personajes de la onda de Adriana Godán de “Los Títeres”.
Cuando chico me pasaba que me enojaba con x amigo y nos dejábamos de hablar por meses. Luego de esos meses, me ponía a tratar de recordar el motivo del problema y la verdad es que jamás me acordaba. Tonteras, no eran más que tonteras. Entonces, ¿qué queda por hacer?, echarle tierra a todo y tan amigos como siempre, ¿o no?
Enojarse consume muchas energías y al menos yo, energía es precisamente lo que a veces me falta para hacer todo lo que tengo que hacer. Qué saco con alimentar la desilusión de por ejemplo, una amiga que para salvarse el pellejo me dejó de copuchento y mentiroso? Probablemente nada. Claro que no todo se borra y todos sabemos que una antigüedad trizada y pegada ya no vale lo mismo, pero ¿es como para no poder estar en la misma fiesta de vez en cuado y conversar y reírse de buena gana?
Perdonar engrandece a las personas que conceden el perdón. No es sencillo a veces; tal vez es tan difícil como pedir disculpas.
martes, diciembre 11, 2007
HOT, HOT, HOT
No chicos, no es un post calentón ni una entrega cargada de confesiones de alcoba. Es sólo el lamentable estado de mi oficina, gracias a las temperaturas globalmente caldeadas y de la pobre excusa de aire acondicionado que tengo acá.
Estoy tan atontado por el calor, que he comenzado a hacer cosas estúpidas, como por ejemplo, marcar el teléfono en el teclado del computador (2 veces hoy).
Mal, porque yo ya andaba con el switch de las vacaciones en posición ON y me faltaba poco para venir a trabajar en shorts.
En resumen, estoy tratando de poner mi mejor cara, sacar fuerzas de flaqueza y hacerme la idea que tendré que sacarme la cresta en este sauna, por un tiempecito más. Como se los he dicho en más de una oportunidad: El optimismo ante todo!!. Si total, uno ahora sale del trabajo de día y los happy hours están a pedir de boca. Los fines de semana están plagados de fiestas, viene Sophie Ellis Bextor, se abrió la temporada de piscinas y la gente anda más pilucha y feliz. No hay excusa ni para la depresión, ni para ser emo, ni escuchar a Morrissey o ser vegano.
Exactamente eso pasó la semana pasada. JP me invitó a la inauguración de una exposición de fotos en el subterráneo del Santería. Son las fotos de Javiera Eyzaguirre y la muestra era una visión bien pop de imágenes clásicas católicas, onda santos y vírgenes. Bien buena, hay que decirlo, si te gusta la onda, por ejemplo, de Pierre et Giles o algunas cosas de Lachapelle. No se hasta cuando estará, así que apúrense, está a la subida de Chucre Mansur, restaurant Santería.
Bueno, la cosa es que no contentos con el pisco sour de cortesía, pedimos más en el restaurant. Luego nos pasamos al Amorío, su buen piscolón, su bailá y terminamos en el 105, saludando a los chiquillos y matando
Estuve en estado de coma la mayor parte del día siguiente. Sólo tuve energías para ir al teatro, a ver la reposición de “Mi Joven Corazón Idiota”, de
Igual ese día me porté bien, me tomé unas cervecitas en el cóctel, me encontré con Dr. McDreamy y me fui a la casa, a dormir.
Sábado, fiesta en los Juegos Diana de San Diego, mala y fome, pero lo pasé bien igual. Y el domingo, como para compensar y autoengañarme con lo de cuidar la línea, subi el cerro con JP y Lukas, para terminar con dolores surtidos en todo el body, lo cual me indica que...NO TENGO 25.
viernes, noviembre 09, 2007
Cosas comunes y corrientes que no se hacer
Nadar
Nunca aprendí, y nunca tuve las ganas tampoco. Cuando era un tierno querubín, era bien “de rulos” y me cargaba el mar y
Además, si el salvavidas de alguna piscina es mega mino, y me veo forzado a simular un ahogo para aprovechar la cosa del boca a boca, me va a salir mucho más natural que a todos ustedes.
Manejar
Me da pánico matar a una persona o peor, matar a un perro que se me cruce. Otra pesadilla recurrente es quedarme por toda la eternidad dando vueltas en
Me carga que la gente se espante cuando les cuento esto; como si necesitáramos otro idiota mas manejando en esta ciudad.
Para la próxima voy a inventar una historia bien shocking y dramática, como que me quitaron la licencia por atropellar a unas viejitas o que tengo un trauma infantil desde el accidente que me dejó huérfano. A ver qué cara me ponen entonces.
Agarrar cosas en el aire
Si me lanzas las llaves, un chicle, el encendedor o cualquier cosa que necesite que yo haga un “catch” en el aire, jamás lo voy a conseguir. La verdad es que con un poco de práctica y atención lo podría hacer fácilmente, pero es de rotos eso de andarse tirando las cosas y además, así pasan los accidentes. Sospecho que esto es algo absolutamente gay. Les apuesto que ustedes; el 90% de mis lectores, que también les cuesta esta cosa de la agarrá aérea...
Tocar guitarra (aplíquese a cualquier instrumento musical)
No hay caso. Cuando chico, el hermano de mi mamá insistió en que yo tenía que aprender a tocar guitarra. Me salieron callos en los dedos intentando sacar “Yo vendo unos ojos negros”. Nunca logré pasar de una postura a
Viajar solo
Me encanta fantasear acerca de mí como un alma libre y misteriosa, cargando una mochila por destinos exóticos y llenos de aventura. Pero la realidad es otra completamente diferente. No se viajar solo. No entiendo términos como “check-in”, “boucher” ni “policía internacional”. Necesito que alguien me lleve de una ventanilla a la otra y que me diga qué papel mostrar, que me abroche el cinturón y que me busque las maletas. Luego de eso, me desenvuelvo de lo lindo, hablo con los lugareños, imito su acento para que no noten mi chilenidad y me desenvuelvo maravillosamente .
Hacer pipí con más gente al lado
Cero posibilidad de que en pleno viaje al sur, nos bajemos todos a la berma a mear en grupito. No señor. Yo necesito privacidad.
Tampoco puedo llegar a un baño público y mezclarme con los demás en el urinario. Prefiero esperar a que se desocupe una de las casitas o que el baño se vacíe por completo. No lo puedo evitar. No me sale el chorro. Incluso a veces he tratado de hacer terapia de choque y obligarme a hacerlo. No sale nada.
En plan porno podría ser ultra excitante. Pero cuando uno está que se hace, es un problema.
Me ha pasado millones de veces que estoy listo pa' la foto y justo se te instala un tipo al lado. Y como en este país la gente tiene la fijación de mirarle la tula al del lado, me cagan toda la onda y tengo que fingir que meo. NO PUEDE SER, no finjo los orgasmos y voy a fingir la meá!
Por la chita!
En realidad esta falencia la estoy poniendo para puro rellenar porque la verdad es que esto no tiene utilidad alguna.
No se cómo lo hacen. Tenía una amiga que se estiraba el labio inferior y era capaz de reventarte el tímpano. Tampoco he logrado hacerlo introduciendo ambos índices a la boca, a la altura de las comisuras, ni insertando unidos el índice y el pulgar en
Entonces, si ahora yo tengo que llamar la atención de alguien o necesito humillar y abuchear a alguien, tengo que silvar de la manera tradicional (just put your lips together...and blow) y esa estirada de trompa es muy ridícula y además que no te oye nadie.
Al final no eran tantas mis inutilidades como yo pensaba. Juraba que iban a salir millones más. Por otra parte si sumamos a todo esto las maravillas que SÍ se hacer, tenemos que soy bastante ideal. Cierto?
JUL.
jueves, octubre 11, 2007
keyword: TERRAZA
No he escrito nada y no se me ocurre nada tampoco, así que esto debiera ser un post sobre nada.
Me he portado re bien. Con decirles que sólo he salido a bailar una vez estas últimas dos semanas. Y el apartado “bares” se ha limitado solamente a un par de arrancadas al 105 y al nuevo “Guapa”, que está al ladito del Toro y que está muy guapo, vayan.
Decidí dejar de tomar el remedio para la alergia, porque ¿cómo tan cagao? Decidí curarme solo, como los perros. Si Lukas puede, yo también. Y lo fíjense que me está resultando, porque ya las molestias se limitan a una leve picazón en los ojos cuando cae la tarde y un par de estornudos sin importancia. Prefiero eso que andar quedándome dormido en todas partes. Además la caja del remedio decía que por ningún motivo manejara maquinaria pesada. Imagínense!!, uno nunca sabe cuando se verá forzado a manejar una grúa o una motosierra, así que mejor los dejé.
Nuevamente tengo vacaciones acumuladas, así que en cualquier momento me voy a arrancar un par de semanas de
Otro punto relacionado a todo esto es el TF o Tono Fascinante. El año pasado no tomé sol, porque no me quiero arrugar tan rápido, pero como planeo hacerlo año por medio, y así no parecer una aspirina toda la vida, este verano me toca quedar color calugón. Más razón aún para reclamar esas vacaciones que tanto no necesito.
No se si les conté que por fin mi humilde salario se vio incrementado dado mi impecable desempeño. Todavía no siento que tenga más plata y la verdad es que el mes pasado me rotié mucho y llegué igual con números rojos a fin de mes. Estamos trabajando para que octubre sea diferente.
OCTUBRE. Cacharon que se nos fue el año ya? Fui a Ripley o algo así el otro día y ya tenían árboles de pascua. Absolutamente insano. Peor aún, cuando sea navidad, ya podremos ver los uniformes de colegio hacer su entrada triunfal, como macabro recordatorio de que cada vez quedará menos sol y calor.
En fin, escucho lo nuevo de Annie Lennox, “Songs of Mass Destruction”, me volví adicto a “La Ruina de Machu Picchu”, mi nuevo restaurant peruano favorito, justo detrás del Mercado Central (el mejor pisco sour de la vía láctea), me enamoré de Shia Labeouf, lo que indica que a pasos agigantados me transformo en un viejo cochino, volví a leer, soy Julius y represento a Recoleta, pero a la parte linda.
Besos y abrazos para todos.
JUL.
lunes, septiembre 24, 2007
34
Horror. Cumplo 34 años hoy. Qué número más fuerte…34.
El año pasado fue la edad de Cristo y la tontera, pero 34 suena fatal…no creen? Es por esto mismo que esta vez no se celebrará de ninguna forma estrambótica. La idea es que este día pase lo más tranquila y corrientemente posible.
De todas formas, no me molestaría PARA NADA que me dejaran sus saludos y por qué no; piropos y odas de amor y admiración. Súbanme el ego por favor, que lo necesito.
jueves, septiembre 06, 2007
PrePrimaveral
Julius será nuevamente un soltero de primavera. O bueno, casi, porque mañana seguirá siendo oficialmente invierno, pero da lo mismo, se entiende igual.
La cosa es que JP se va con la Paz de safari de tiendas a Buenos Aires. Yo no voy porque me da lata (no tengo plata) y porque prefiero quedarme en la casa (tengo trabajo acumulado hasta el 2009).
Por una semanita la casa será mía, el control remoto será mío, podré dormir atravesado en la cama y contaré con mucho tiempo libre par dedicármelo exclusivamente a mi. Entre otras cosas, seguiré con mi estricta rutina de ejercicios, que es parte fundamental de la campaña “Por un Verano Sin Poleras”.
También voy a preocuparme de las plantas, podaré los bambú y haré una limpieza profunda del acuario, así en plan maniático.
Por otra parte, tengo que mandar a enmarcar un afiche de una película de los 60’s que me adjudiqué en una subasta por Internet y necesito pintar el cuadro que tengo planeado.
Ahora que lo pienso bien, estoy organizándome como si estuviera de vacaciones y la verdad es que para mí, la semana será igual a cualquier otra…
Bueno, con que haga la mitad de las cosas… o una, todo bien, no pienso preocuparme de nada tampoco.
Si, definitivamente ando con una actitud primaveral. Por eso que ando tan alegre y light. Y claro, por andar por la vida con la felicidad a flor de piel, es que uno pasa planchas también. Ayer, de vuelta de la pega, iba raudo en mi bicicleta, conectado al iPod, cantando a todo pulmón con el álbum de Pali (si, escucho a Pali), cuando sucede lo siguiente:
Pío Nono y Bellavista. Semáforo en rojo. Me detengo. Estoy solo, así que sigo cantando (TREMENDAMENTE desafinado y MUY fuerte, como hace uno cuando canta con audífonos)
-“Hoooy, no quiero estar en la ciudaaaaaad, donde está el sol quiero llegaaaaar, kilómetros de aquiiiii sin verte a tiiiiiii”
Cantaba yo feliz, cuando me doy cuenta que NO ESTOY SOLO…
Lo peor es que la persona que estaba parada al lado mío era el propio Pali.
MAL
Ojalá no haya escuchado (lo dudo) y si lo hizo, espero que no haya pensado que lo estaba hueviando.
Besos y abrazos para todos.
JUL.
martes, agosto 21, 2007
Julius Stinks
Apesto.
De verdad. Si cualquiera de ustedes, queridos lectores, que fantasean con su servidor, pudieran acercarse románticamente a mí, en este mismo instante, para cumplir sus afiebradas fantasías... correrían despavoridos en busca de aire fresco.
Si amigos, apesto a ajos.
Como volví a recaer con la “influencia”, gracias a un fin de semana de excesos y “destapadas de patas” varias, ayer estuve a punto de expulsar los pulmones de tanto toser y estornudar.
Entonces claro, me acordé de la receta infalible que me había dado Julio y anoche preparé “La Sopa de los Mil Ajos”…
Básicamente estamos hablando de una sopa de pollo común y silvestre, pero con la particularidad de que como ingrediente extra, le echas 10 dientes de ajo machacados…Se supone que el ajo, con sus innumerables cualidades medicinales (entre ellas el ser un antibiótico natural), te deja como nuevo luego de un colapso de calor insoportable e hiperhidrosis muy antisexy. Mientras la preparaba, me iba horrorizando cada vez más, porque en resumidas cuentas, 10 dientes de ajo equivale más o menos a una cabeza de ajo completa. La poción multijugos de Hermione sonaba como un juego de niños comparada con La Sopa de los Mil Ajos.
Pero me la tomé. Y me mejoré (¡YEI!)
El problema es que siento que huelo fatal, aunque según JP no es nada tremendo y en la oficina nadie me ha dicho nada. De todas formas, me siento como un pilpil andante, por lo que rechazaré todo tipo de requerimiento social y me iré a acostar apenas salga de acá. Sólo estoy en condiciones de hacer un city tour por Transilvania, nada más.
Había estado un poco desaparecido, porque he estado bien ocupado. Me enfrasqué en la lectura del último tomo de Harry Potter. Luego caí en una depresión tremenda porque se me acabó Harry Potter para siempre. Si, sé que es medio nerd y todo, pero me siento huérfano y devastado. No me interesa leer nada más (Snif)
Además he estado viendo miles de películas en DVD porque me decidí a devolver de una buena vez todo lo que me han prestado. Cumplimos 6 años con JP. Ha habido cientos de excusas para carretear, pasando por cumpleaños, inauguraciones de departamentos, nevazones y cumpleaños de Madonna. Me he portado mal, mal, mal; así que entenderán que no tenga mucho tiempo para escribir.
Cuídense mucho, no hagan como yo, que veo una hebra de sol y me lanzo a la vida como si estuviera en un capítulo de "Wild On!".
Besos y abrazos (o mejor no, hoy no les conviene)
JUL.
martes, julio 24, 2007
Dead...wrapped in plastic
Se quemó el televisor. Así de sencillo.
Un día domingo, hace sólo unas semanas, me disponía yo a pasar una tarde de flojera absoluta, viendo People & Arts y comiendo montañas de sandwichs, cuando el senil pero fiel aparato dejó de respirar. Era algo que debí haber intuido, dado lo pálido que se veía, a veces casi verdoso. Cada vez que tuve que zamarrearlo para que volviera en sí, debí haber notado que se trataba de la señal de que su vida se extinguía.
Con JP se nos vino el mundo encima, porque claro, en pleno invierno y en la mitad de la segunda temporada de Twin Peaks, quedarse mirando la muralla de la pieza no es ningún agrado.
Así que tuvimos que partir de compras, no nos quedó otra. Porque claro, uno puede hacerse el cool y decir “no veo televisión” o despotricar porque el 98% de la programación es basura, pero al menos yo, sin televisión no soy nada.
¿Quién chucha había matado a
Como la inversión en este tipo de cosas jamás es poca y como además todo ocurrió de improviso, recorrimos todas las tiendas habidas y por haber. Creo que sólo nos faltó Cocilamp y los Almacenes Enrique Guendelman. Finalmente, en una multitienda de serie B que no nombraré acá para no perder estilo, encontramos la oferta que no podíamos rechazar. Si, es cierto que nos roteamos con el tamaño y con la sofisticación, pero juro que en la tienda no se veía tan gigante…Como fuimos a comprarla bastante cerca y simplemente no podíamos esperar el despacho latero y mula, acarreamos un enorme plasma widescreen de
Cuando terminamos de instalarlo, no podíamos creer lo enorme que era, pero al encenderla supimos que ese momento era el inicio de una hermosa amistad.
En resumen he visto tele como nunca. El viernes sin ir más lejos, dormí pésimo porque no pude dejar de soñar, la noche entera, con prom queens muertas y envueltas en plástico, conejos, Consuelo Saavedra, bailarinas sicodélicas, cirugías estéticas innecesarias, actores porno y el perrito de Lipigás.
Me imagino que todo debiera volver a la normalidad en un plazo corto. Si logré superar mi adicción al Playstation y a Internet, seguro que podré separarme paulatinamente del televisor de roto. Pero no se si quiero todavía…lo único que quiero ahora es llegar a la casa, acostarme y apretar “ON”
lunes, junio 18, 2007
These boots are made for walking
Cometí un “Fashion crime” muy, pero muy imperdonable por culpa del maldito frío, la ola polar y toda la tontera.
Pero claro, como uno no rejuvenece precisamente, y como ya he recaído dos veces este año con la fucking influenza (o “influencia” como dijo Montserrat Álvarez en la tele, believe it or not), decidí cambiar un poco de estilo por algo de comodidad y madura prevención. Partí a Easy y me compré el par de botas de agua más horripilante del planeta. Son verdaderamente feas. Un modelo negro Bata Industrials, de módicos $4.990.
Debo reconocer que cuando desperté la semana pasada y noté que llovía a cántaros, dudé si salir a la calle o no con semejante aberración en las patas, pero de sólo pensar en pasar el día entero con los zapatos empapados, me calcé sin dudar, mis recién adquiridas vergüenzas.
Sorprendentemente, no me veía tan mal. Con el pantalón tapando casi todo, habría que haberse fijado mucho como para notar que no llevaba unos bototos negros. Pero como mi idea no era mojarme los pantalones, ni tonto ni perezoso, me chanté las botas con los pantalones dentro. Harto hot se me veían. Las baratijas de goma barata, finalmente tienen harto de fetish. En serio, se veían muy sado, como de porno alemana. Sentí que me faltaban sólo unos suspensores, una gorra de cuero y listo. Anduve todo el día creyéndome de lo más irresistible y sintiendo que exudaba feromonas al pasar. Es probable que no haya sido así y que la gente en realidad se espantara por mis botas macabras, pero da lo mismo.
En una de esas termino imponiendo una nueva moda (aunque sospecho que no).
Para completar el atuendo pluvial, me compré un paraguas del porte de Australia, con el que aparte de protegerme de los aguaceros, me enredo en las ramas de los árboles, desarmo moños de viejas y picoteo peladas por las calles, pero como no me mojo ni de chiste, me importa poco.
El resultado de todo esto es que ahora lo único que quiero es que llueva, para salir cual Gene Kelly en “Singin' in the Rain” a chapotear por Santiago sin temor a terminar empapado y luego delirando de fiebre y pasándolo como el hoyo en cama.
Cuando era pendex, me las daba de alternativo y me creía Morrissey (hoy sin duda sería Emo), amaba el invierno y depreciaba el verano con todo su calor, alegría y piluchismo. Como me he ido poniendo más frívolo con los años (gracias a Dios), ahora tolero cada vez menos el frío y viviría feliz en un clima tropical, todo esto del grado bajo cero, me viene fatal.
A veces pienso que el clima está mucho más relacionado con las personalidades y estados de ánimo de cada persona, de lo que sospechamos. Como les decía; antes, hace unos 15 años, era infinitamente más depresivo de lo que soy ahora. Quería que mi vida fuera como una película de Robert Bresson, en blanco y negro, triste y fría. Hasta que un día me aburrí, subí el termostato y abracé el color, el calor y
No es tan difícil cambiar de estación. Sólo hay que saber hartarse de vivir en un invierno constante y de a poco, darse la oportunidad de dejar entrar un poquito de sol.
JUL.
lunes, junio 04, 2007
El caso de la cebollita perla
Eran casi las nueve de la noche del sábado. Estaba yo, en mi nuevo y folklórico supermercado amigo, comprando algunas cosillas para acompañar “Profondo Rosso”, la película de Dario Argento que sería mi excitante panorama sabatino de soltería (si, me quedé solo y no salí ni a la esquina, me acosté temprano, como una gallina vieja. YA, lo dije!!).
Bueno, la cosa es que, esperaba yo, pacientemente mi turno en la caja número 3, cuando noto que la cajera de la caja número 2 tose más de la cuenta.
“Pero por Dios, esta mujer… no debería estar trabajando así la pobre” – pensaba yo mientras me horrorizaba que los microbios llegaran por el aire hasta mi o cayeran directo en mis cervezas, mi pastrami o mi pan pita.
Cuando
“Lo único que me faltaba, ahora me va a tocar ver como se muere esta otra, y capaz que hasta me lleven a declarar. Claro, como yo no tengo nada mejor que hacer que pasar la noche en una comisaría con este frío…Conchesumadre!!, qué le pasa a esta mina???!!!!” – Entremedio de mis egoistas divagaciones, me empecé a horrorizar, porque de verdad que la pobre pajarona se estaba poniendo azul y la gente, se empezó a juntar a nuestro alrededor, esperando el peor de los desenlaces.
En eso, mi cajera (Creo que se llamaba Maricarmen, o algo así), llama a “la Jefa”:
Jefa!!!!, Jefa!!!!, venga, apúrese que la Yesenia está trapicá!!!!
La jefa se acerca rauda, a pesar de su cojera (la “jefa” siempre es coja, no se por qué, fíjense), y comienza a levantarle los brazos a
La jefa, que al parecer tenía un don natural para los primeros auxilios, luego de un par de certeros golpes a
Una cebollita perla.
UNA CEBOLLITA PERLA.
Yo, aunque estaba al borde del shock, del ataque de risa y de morir de vergüenza ajena por tamaño espectáculo, mantuve mi postura impertérrita, tratando de dilucidar, qué chucha hacía una cebollita perla en la garganta de Yesenia…
La respuesta llegó cuando mi cajera, luego de cerciorarse que su compañera viviría, saca un pepinillo de una bolsa y se lo come…
“Jefa, jega, ya po’ sírvase un poquito más” le dice a la heroína de la noche.
“Ya, pero un jamoncito nomás niña, que me lo he comido todo yo!!”- responde la jefa
Fue entonces que descubrí toda la verdad…Mi cajera, Maricarmen, era la responsable de todo. Sobre su falda, una bolsa de plástico abierta…
El personal de cajas de Montserrat, estaba comiendo pichanga…
COMIENDO PICHANGA
CO-MIEN-DO-PI-CHAN-GA!!!!!
Maricarmen, encantadora como siempre, se despide y me sonríe, al mismo tiempo que muerde feliz un sendo pickle.
Sin ir más lejos, mi comprobante de Redcompra tenía su dedo marcado con jugo de pichanga.
Entenderán por qué digo que mi supermercado del barrio, es por lo bajo, “folklorico”.
Al día siguiente, fui a la casa de mi mamá. Juntos fuimos al Jumbo y entre delicatessen alemanas, tanta gente rubia y cajeras sonrientes y sin ningún tipo de escabechado ni encurtido entre los dientes, me sentí un poquito burgués nuevamente.
Qué agradable.
sábado, mayo 26, 2007
Julius Nightingale
Hoy debiera estar especialmente dedicado al nuevo y polémico bigote que me dejé, pero en vez de eso, estoy acá, escribiendo para no morir del aburrimiento.
El año pasado me esforcé y tomé jugo de naranjas recién exprimido cada día, más o menos desde marzo. Santo remedio. La concentración de vitamina C en mi organismo, me sirvio para pasar piola toda la temporada de resfríos y reírme de influenzas e inciciales o como se llamen esos bichos.
Este año, reconozco que me puse perezoso con el tema y con cueva exprimí un par de limones para hacer algún pisco sour.
Lógicamente, apenas este 2007 se puso frío, caí a la cama vencido por los microorganismos.
La cosa fue bien latera, con fiebre, tos y mocos al por mayor. Hasta falté un día a trabajar, cosa que de verdad no hago jamás.
Ya estoy 100% repuesto, no es esa la razón de mi claustro sabatino. El problema es que lógicamente contagié al pobre JP y me la he pasado de enfermero, cual Florence Nightingale, cumpliendo esa cosa de “cuidarse en salud y enfermedad”.
He estado preparando almuerzos, exprimiendo limones, preparando té y “flores pectorales” como una abnegada misionera…
Y claro, hacer todo esto me hace sentir bien, si me preocupa la salud de este individuo, pero también estoy que corto las huinchas por salir a mover el human body. Hace mucho tiempo que no pasaba un fin de semana completo en la casa y siento que se me va la juventud en esto (algo de juventud me queda, no sean desagradables, OK?).
Estoy tratando de auto convencerme de que todo esto me viene de perillas para desintoxicarme, hacerle un favor a mi piel y a mis pulmones. Pero para serles bien franco, me estoy convenciendo re poco de que todo esto sea algo positivo.
También me da lata salir solo. Como cada vez estoy más viejo y cómodo, me da lata lo de esperar el taxi, tener que regresar solo y en definitiva, tener que valerme por mi mismo cuando termino las transmisiones.
Por otro lado, como entre tanto microbio y flema, me tienen un poquito el "agua cortada", no quiero ni imaginar mi comportamiento con un par de rones de más en el cuerpo y con la pulsera verde de “soltero” que te cuelgan en cierto lugar de perdición al que estoy un poco adicto ultimamente. Prefiero no exponerme a solturas de trenzas a estas alturas. Porque claro, como calentar la sopa me encanta, me hago el choro y después me meto en cada lío… Imagínenese ahora con mi sensual bigotón a lo Magnum P.I., el éxito que tendría en la noche colisona santiaguina…
Supongo que lo mejor será asumir mi fin de semana de sacrificio, ver un par de películas, poner música rica, tomarme unas cervecitas y olvidarme de carretear.
Al menos hasta el miércoles.
Besos y abrazos para todos,
JUL.
