sábado, mayo 26, 2007
Julius Nightingale
Hoy debiera estar especialmente dedicado al nuevo y polémico bigote que me dejé, pero en vez de eso, estoy acá, escribiendo para no morir del aburrimiento.
El año pasado me esforcé y tomé jugo de naranjas recién exprimido cada día, más o menos desde marzo. Santo remedio. La concentración de vitamina C en mi organismo, me sirvio para pasar piola toda la temporada de resfríos y reírme de influenzas e inciciales o como se llamen esos bichos.
Este año, reconozco que me puse perezoso con el tema y con cueva exprimí un par de limones para hacer algún pisco sour.
Lógicamente, apenas este 2007 se puso frío, caí a la cama vencido por los microorganismos.
La cosa fue bien latera, con fiebre, tos y mocos al por mayor. Hasta falté un día a trabajar, cosa que de verdad no hago jamás.
Ya estoy 100% repuesto, no es esa la razón de mi claustro sabatino. El problema es que lógicamente contagié al pobre JP y me la he pasado de enfermero, cual Florence Nightingale, cumpliendo esa cosa de “cuidarse en salud y enfermedad”.
He estado preparando almuerzos, exprimiendo limones, preparando té y “flores pectorales” como una abnegada misionera…
Y claro, hacer todo esto me hace sentir bien, si me preocupa la salud de este individuo, pero también estoy que corto las huinchas por salir a mover el human body. Hace mucho tiempo que no pasaba un fin de semana completo en la casa y siento que se me va la juventud en esto (algo de juventud me queda, no sean desagradables, OK?).
Estoy tratando de auto convencerme de que todo esto me viene de perillas para desintoxicarme, hacerle un favor a mi piel y a mis pulmones. Pero para serles bien franco, me estoy convenciendo re poco de que todo esto sea algo positivo.
También me da lata salir solo. Como cada vez estoy más viejo y cómodo, me da lata lo de esperar el taxi, tener que regresar solo y en definitiva, tener que valerme por mi mismo cuando termino las transmisiones.
Por otro lado, como entre tanto microbio y flema, me tienen un poquito el "agua cortada", no quiero ni imaginar mi comportamiento con un par de rones de más en el cuerpo y con la pulsera verde de “soltero” que te cuelgan en cierto lugar de perdición al que estoy un poco adicto ultimamente. Prefiero no exponerme a solturas de trenzas a estas alturas. Porque claro, como calentar la sopa me encanta, me hago el choro y después me meto en cada lío… Imagínenese ahora con mi sensual bigotón a lo Magnum P.I., el éxito que tendría en la noche colisona santiaguina…
Supongo que lo mejor será asumir mi fin de semana de sacrificio, ver un par de películas, poner música rica, tomarme unas cervecitas y olvidarme de carretear.
Al menos hasta el miércoles.
Besos y abrazos para todos,
JUL.
miércoles, mayo 09, 2007
Presente!
Acá estoy, esto no estaba muerto.
Estuve a punto de inventar alguna cosa divertida, como que me habían seleccionado de un reality porno, que me había unido a una secta vegetariana o que me habían escuchado cantar en la ducha y me habían ofrecido lanzarme como estrella pop…
Porque claro, si no tengo nada que contar, lo mejor sería tal vez, inventar algo bien rimbombante como para entretenerlos un rato y darle un poco de aire fresco a este alicaído blog.
Pero como mi religión me prohíbe mentir, mejor será que los siga torturando con la misma rutina de fomedad a la que han sido sometidos en las últimas entradas de esta paginita.
Miro el calendario de vez en cuado y de verdad que es un tremendo chiste que estemos ya prácticamente en la mitad del año. Yo siento como que el año nuevo fue ayer y tengo la sospecha que me lo he pasado puro trabajando. Acá es donde ustedes piensan: “Que lata, este hueón ya se va a poner a hablar de la cantidad de pega que tiene”. Pero se equivocan. Tengo aún MÁS trabajo de lo normal. Por eso es que ni siquiera he tenido tiempo de leerlos y mucho menos de dejarles un comentario.
Bueno, como a veces también callar es lo mismo que mentir (creo que eso se denomina Mentira por Omisión), debo decirles que sí han pasado cosas interesantes, que me han quitado aún más tiempo de lo normal. Lo malo es que como uno tiene más de algún resabio de una educación semi católica y culposa, no es llegar y ponerse a soltar la intimidad así como así, con pelos y señales. Para eso existen otros blogs de altísima temperatura (a los que soy adicto, como imaginarán). Hasta había pensado abrir una cuenta paralela para poder dar rienda suelta a la expresión erótica, cual Anais Nin sin talento, pero como apenas tengo voluntad para escribir la lista del supermercado, prefiero evitar
Me compré una cámara digital y me saco fotos hasta de los dedos de los pies. Pero la sola idea de abrir un Flickr, un Fotolog o cualquiera de esas cosas, me da un poquito de lata.
Esa es la clave de todo. TODO me da lata. No me van a creer, pero hasta me está dando lata salir tanto por las noches. Tuve una sobredosis de Illuminati, con comportamientos reprochables y todo. Tanto hapy hour me ha desfinanciado y la verdad es que estoy pensando adoptar un ritmo más invernal y contemplativo. Como que
Así que prepárense, porque esto está a punto de ponere más aburrido de lo que ya está.
Así que ya saben. Si en el futuro inmediato leen relatos glamorosos y decadentes, lo más probable es que los esté inventando. O peor aún, que haya dejado los pudores de lado y que les esté mostrando el lado B de este angelical muchacho con seudónimo de mono animado.
Les escribo prontito.
Se me cuidan, OK?
JUL.
martes, marzo 13, 2007
.....................
No tengo nada que contarles.
De verdad que no me ha pasado absolutamente nada interesante. Si es que alguien pensó que estaba de vacaciones en algún destino exótico, se equivocan. Me pasé el verano completo partiéndome el lomo en el trabajo.
¿Entonces qué les puedo contar? No quiero latear tampoco contando siempre lo mismo; historias de carretes, alcohol y hombres que se derriten ante mi (eso lo digo para que se rían…aunque todos sabemos que es verdad).
En resumen y tal como comencé este post. NO TENGO NADA QUE CONTAR.
No me han subido el sueldo. Aunque eso tiene que pasar YA, porque no me alcanza
No he salido de vacaciones, como les decía. Pero me voy el próximo mes con JP a renovar las pilas y el guardarropa, pasadita la cordillera.
No me han vuelto a disparar/atacar/asaltar/violar en la calle.
Sí he salido un montón. Y ando más bueno pa’l hueveo que nunca. En serio, yo por mí saldría todos los días de la semana, no me canso de pasarlo bien.
De verdad que no volveré a pisar el Bunker. Menos si hay lugares MUCHO más interesantes, con más y mejor material visual y palpable.
No me he subido al Transantiago. Me da una lata espantosa. Ni siquiera he tomado el metro. Compartiré mi metro cuadrado sólo cuando sea totalmente necesario. Compartir el metro cuadrado con más gente sólo es interesante y estimulante en términos de colchón. Ir abrazando a un viejo casposo, un oficinista anémico o una monja, no me apetece nada.
Con JP no hemos discutido más de lo normal y lo saludable. Igual necesitamos un rato solos, lejos, juntos.
Los únicos sustos que me he llevado son un par de amigos que se conocen hace 710 años y que de repente se dieron cuenta que se aman y ahora están juntos…FREAK. Es como esos finales de teleserie mula, donde los guionistas, con la cabeza a dos manos, se preguntan:
-¡Qué hacemos con estos dos gueones?! Se van a quedar solos!!!!! Debemos evitar los cabos sueltos, el espectador se confundirá!!! (yeah, right)
- No te preocupí, hagamos como que siempre estuvieron enamorados y recién se dan cuenta!!
-Eso, excelente idea, amigo-guionista-sobre-remunerado!!!
Bueno, si el guionista de la Vida es Dios, seguro que a Ella acá le iría pésimo.
Fue todo muy raro.
Por otra parte, que igual me da lo mismo y me alegro por ellos y espero les resulte, si los quiero a los dos.
La vida sigue igual. Amigos se separan, amigos se van a vivir juntos. Algunos se van y los extraño, mientras espero a que otros vuelvan.
El reloj se atrasa y ya no es posible salir de le pega con la luz del sol todavía arriba.
Me aburro. Y al mismo tiempo no.
Pasan los días, quizás demasiado parecidos entre si.
Y no tengo nada que contarles.
lunes, febrero 05, 2007
Pa' fuera telarañas
No me gusta como me queda. No sé, se ve raro. ¿Como que está muy largo de arriba parece? No sé si será eso. Deben ser este mechón de acá que no baja jamás.
Estoy frente al espejo, tratando de hacerme algo divertido con el pelo.
Pero no sale nada divertido. Y tengo que salir. Y quiero verme increíble.
Pero el pelo a veces pareciera no formar parte de tu organismo. Él no siempre es solidario y se taima seguido, sin vuelta atrás y sin motivos aparentes.
No me gustó como Erwin me dejó las patillas la última vez. O al menos no me gusta cómo crecieron. Se encrespan. Y mi pelo es totalmente lo contrario de crespo.
¿Y si me las corto un poco?
Tomo la máquina y comienzo a cortar. Un poquito por allá, otro poquito por este lado.
¿A quién trato de engañar? ¿A mí mismo? Que lata, hace años que dejé de hacer eso.
Quiero seguir pasando la maquinita, cierto…???? ¿Y en qué topo?. En nada, claro.
Mi pelo tiene ahora
Tuve un poco de nervios por cómo iba a quedar. No me pelaba tanto desde hace unos diez años. No tenía noción si tenía una forma de cabeza armónica o si me iba a ver como “Mi Amigo Mac”.
A JP le gustó. Al resto de la gente que opinó, también. Lo más importante, me gusta a mí.
Esa noche, vi el Confessions Tour de Madonna, en pantalla gigante, en la azotea de un edificio. Y era rica la sensación del viento ligeramente frío en mi nueva estructura capilar. Lamentablemente, no fue suficiente como para mantener la cabeza fría y menos
Por eso al día siguiente me tomé las cosas con más calma y con menos alcohol.
En la pista de baile, sentí menos ojos sobre mí que en capítulos anteriores. En cambio, tuve que espantar a un par de matapiojos que patéticamente insistían acercarse a JP.
Ahí me volví a acordar de Sansón y pensé que tal vez las había cagado como nunca y que realmente me veía fatal…
lunes, enero 29, 2007
Ambiciones Gigantes
Estábamos nosotros también, frotándonos con “El Pueblo”, para conseguir un discreto lugar más o menos privilegiado para ver a la grandota. Y claro, cuando pasó, me emocioné. Siempre me pasa. Sobre todo con cualquier espectáculo muy ruidoso-enorme-pirotécnico que vea en vivo. Se me llenan los ojos de lágrimas sin remedio. Me ha pasado con fuegos artificiales, con la aparición de Robbie Williams en el Nacional, con Madonna apareciendo en el escenario y con mi sobrina en sus obras teatrales del Jardín.
La mona era preciosa. Si, daba bastante miedo, es verdad, porque no era una Barbie rubia. Era más bien morenita y chinita, tipo Björk. Un niñito de unos tres años, que estaba en los brazos de su madre justo detrás de mí, al ver pasar a “la Chucky”, escondía su cara en el cuello de la madre y repetía “no quiero, no quiero”. Luego se le pasó el susto y su cara de admiración y felicidad me volvió a humedecer la vista. Estoy viejo. Me emociono con todo (el otro día me puse a llorar con el primer capítulo de “Ugly Betty”…).
Seguimos a la cabra-grande hasta el Bellas Artes. Tuve ganas de ir a ver el final. Quería cachar al rinoceronte. Me quedé dormido. Menos mal que no fui. 300.000 personas es demasiada gente para mí. Más ahora que vivo pensando que un francotirador me sigue a través de su mira. Hubiera sido una excelente oportunidad de terminar conmigo. Muy al estilo “Nikita” de Luc Besson. JP se puso a ver “Nikita” el domingo a la hora de almuerzo. Como a mi me carga esa película, tuve que esperar dos horas para salir a comer algo. Debí haber cocinado algo porque comí la peor pizza que recuerde.
Todo ha andado raro este último par de días.
Perdí mi tarjeta de Redbanc. Intuyo que la dejé en la gasolinera de Bombero Núñez el sábado en la noche. Me di cuenta recién hoy en la mañana en una reunión con un cliente. No me desfalcaron gracias a Dios.
Me siento bien abrumado por todo. Insisto que puede ser el calor o que todos los días se parezcan al día anterior.
Me gustaría ser gigante y poder estar por sobre todo. Por sobre los problemas, lo gris y lo repetido.
Mido apenas 1.78 mts. Ni siquiera logré el metro ochenta. No debo ser mal agradecido, podría ser un tacuaco.
¿Pero no sería rico tener una vida así? Que la propia Presidenta Bachelet me despertara por las mañanas…que un mini ejército de franceses hermosísimos se preocuparan de cada movimiento que dé…Poder dormir siestas de horas y horas…
No me importaría que me dijeran “El Chucky”
JUL.
miércoles, enero 24, 2007
La vida de Julius corre peligro
Si, por supuesto que estoy exagerando, pero…tal vez no.
Primero fue el disparo que recibí en plena calle. Ahora, el “Bicicleta Incident”…
Era una soleada tarde de verano (para ser más específicos, ayer), cuando yo iba tranquilamente pedaleando hacia mi casa, luego de una extenuante jornada de trabajo. El sol de la tarde me golpeaba amablemente la cara. El viento mecía mi pelo, las flores me saludaban y las mariposas danzaban a mi alrededor (en realidad no fue tan así, pero sí se me metió un mosquito en un ojo)
Mi idílico viaje se vio interrumpido cuando se me enredó un cordón de mis zapatillas en el pedal. Eso fue torpeza mía, pero igual se los cuento.
Seguido de eso, comienzo a sentir un ligero vaivén. El asiento de la bicicleta se aflojó (¿o alguien lo aflojó?). Tuve que hacer esfuerzos de equilibrio circense para no terminar cuan largo soy en el maicillo del parque de la costanera, pero como tengo cierta habilidad, logré dominar al asiento y avanzar más o menos dignamente.
Cuando todo comenzó a tener ribetes de novela de Agatha Christie y me di cuenta que no se trataba sólo de una serie de eventos desafortunados, fue cuando llegando a una luz roja, SE CORTÓ MI FRENO TRASERO (¿o alguien lo cortó?). Rápidamente apliqué freno estilo Picapiedras y me salvé por milímetros de morir atropellado. Claramente ya era suficiente como para considerar a todo esto como un atentado contra mi vida, sin lugar a coincidencias o malos entendidos.
Como siempre hay que mantener la dignidad hasta las últimas consecuencias y pensando también que el asesino podía estar vigilando mis pasos, disimulé perfectamente el impasse y seguí como si nada, tratando eso sí, de no descrestarme y de seguir el viaje con la mayor cautela posible.
Cuando ya estaba auto convenciéndome de que todo podía ser sólo mala suerte y mucha imaginación de mi parte, vino lo peor…
Cruzando Loreto y bajando atléticamente la cuneta para cruzar la calle, SE ME SALE EL CANASTITO DE LA BICICLETA!!!! (Sí, le puse un canastito, sé que es muy de cola, pero es lo que hay nomás). Obvio que “El Toro” estaba repleto y pasé la vergüenza de la década, con el bolso abierto en mitad de la calle, TODO desparramado y yo tratando de recoger mis miserias mientras todo el mundo clavaba sus ojos en mí y los autos me bocineaban sin tregua.
Recogí lo poco que me quedaba de dignidad, junto con el canasto de mierda y la bicicleta desarmada y me fui arrastrándola hasta la casa.
Alguien quiere verme muerto.
Tengo miedo.
JUL.
PD: espero que no sea necesario poner un “Continuará” aquí.
lunes, enero 22, 2007
Las cosas por su Nombre.
Simplemente no puedes llamarte TABITHA. No nomás. Ya, no hay que ser Einstein para inferir que tu mamá estaba obsesionada con “La Hechizada”, pero todo tiene un límite, ¿verdad?
Es que de verdad; ¿qué piensa la gente cuando va al Registro Civil a inscribir al “bebé” (palabra tan chula como “novio”)?
Yo alguna vez trabajé con una tipa que quería llamar a su primera hija “Cassandra Nayareth”… mejor ponle Yasuri Yamileth y es como lo mismo y así nos ahorramos errores de tipeo en el futuro.
En ese mismo trabajo, descubrimos que un compañero usaba su segundo nombre, porque el primero era…AEROPÁJITO. Juro que no lo invento, tuve su carnet de identidad en mis manos.
También sé de un “Ben-Hur”, de un “Steve Austin” y de “Lady Dayana”, una nana que tuvo mi hermana hace unos años.
Sin ir más lejos, yo mismo estuve a un paso de llamarme Fidel, dadas las preferencias políticas de Padre. Madre, encolerizada, tomó el toro por las astas (gracias a Dios) e impuso el nombre que todavía pretendo conservar.
Otras veces sucede, que tienes un nombre de lo más normal y con el que estás contentísimo y ¡Zas!, alguien te caga y te agarran para el hueveo el resto de la vida. O ustedes creen que los cientos de Cristinas Aguilera que deben existir en Chile lo pasan regio??? No señor, las molestan todo el rato y les cantan “Ven conmigo, ven conmigo, baby” cada vez que pasan. Es lo mismo que ese capítulo de Seinfeld donde se reían de la negrita gorda que se llamaba Rebecca DeMornay. Pero claro, eso es obra del destino, así que no es justo culpar a los padres por haber bautizado a sus retoños como Beatriz Pinzón ó Jennifer López.
A propósito de Jennifer López, probablemente lo más irritante es esa moda C3 / D de usar nombres gringos, cuando tu apellido sí es González ó Tapia. Una vez en La Serena, una señora llamaba a viva voz a la pequeña BRITANY, que se estaba adentrando peligrosamente en el mar. Hace poco, para Halloween, con JP figurábamos en el Bokhara, entre lo que nosotros pensábamos, era gente disfrazada. No lo estaban, simplemente era gente fea. Pero ese no es el punto. El acabose fue cuando una “lola” bien amachada le gritaba a un colibrí “¡¡¡¡Llámate al GERALD pa’ que se venga altiro!!! Habrá sido algún “Gerald Thompson”, “Gerald Grant” No, probablemente era Gerald Machuca. Es probable que ni siquiera estemos hablando de GERALD, sino que de YERALL. Porque claro, seguramente mil veces no cacharon cómo se escribía y le pusieron al cabro chico un nombre que aparte de ridículo, es una interpretación fonética de lo que creyeron escuchar. Lo saben el propio Yerall, bailarín de Mekano y RONAL (sin la D final) de esa abominación de reality que es Fama de Canal13.
“Tener un nombre gringo le dará status a mi niña” piensa la señora, ilusionada y jurando de guata que le hace un favor a la pendeja cuando la inscribe como Alison, Lindsay o Estefanía de Mónaco (si, existe una y ese es sólo su nombre de pila), cuando en realidad, lo que hace es encasillarla para siempre dentro de la marginalidad. Lo va a pasar pésimo, junto con sus primos Kevin, Barnaby y la más chiquita, Christell.
No hay ningún problema en ser humilde, ser derechamente pobre o tener el apellido más común de la tierra (yo tengo uno que va puntero), pero el mal gusto creo que no tiene perdón en estos casos.
A veces pienso que en el futuro, los cuicos se llamarán todos Diegos, Antonia, María Ignacia y Benjamín. Por el otro lado de la moneda, sólo existirán personas llamadas Justin, Matthew o Sean Preston.
A mi me pasa que cuando me llama Tabitha me da una risa tremenda y lamentablemente, no la puedo tomar muy en serio. No me sale nomás. Sé que no es justo para ella, quizás está feliz de llamarse así.
Ustedes amigos, los que planean reproducirse, traten dentro de lo posible, de no arruinar las vidas de los inocentes, sólo porque son fanáticos de Beyoncè, Elijah Wood , ó admiran profundamente a Condoleezza Rice…
Espero no haber herido sus sensibilidades.
JUL.
miércoles, enero 17, 2007
¿No lo has notado?
Es el año del Cerdo, según los chinos. Yo soy buey. Me imagino que me debería llevar bien con los chanchos, por toda esa cosa granjero-campesina que nos une.
Anoche cociné cerdo, sin ir más lejos. Quería traer comida a la oficina, para así ahorrar y a la vez comer deliciosa comida casera en vez de tanta tontera que uno suele comprar por ahí. Pero no me comí el chancho. Me tropecé con una señora que vendía humitas y tuve que comprarle dos. Estaban ricas las humitas.
Ando con un poquito de lata de todo. Pensaba que iba a partir el año con una especie de energía renovada y poderosa. Y nada, que estoy como fideo cocido. No se si no aguanto el calor, o necesito una vacaciones espectaculares. Pero no tendré vacaciones. Ya me las tomé el último trimestre del 2006 y ahora me siento casi un poco estafado.
Igual Santiago puede ser entretenido, soy un fervoroso defensor de nuestra capital en vacaciones. Pero no me llama la atención ni el Santiago a Mil, y ni siquiera ir al cine a ver a Daniel Craig salir del agua en su ajustadísimo Speedo.
Sólo tengo ganas de dormir. Pero al mismo tiempo, hace mucho calor para dormir mucho. Me pego en las sábanas y me ahogo. Lukas se las ingenia para entrar siempre a la pieza y ponerse encima mío. Lindo él, pero caluroso como un abrigo de chinchilla.
Estoy de pésimo humor, lo sé. Se me pasa rápido, eso es bueno.
Como que no pasa nada tampoco. Como que todo está dormido. ¿No se han dado cuenta?, hay poco ruido en las calles…hay menos escándalos faranduleros, la gente cierra los blogs (la última moda de la temporada, al parecer), nadie llama, todos están “bien” cuando les preguntan cómo están… Me siento como esas películas gringas de los 50, del tipo “Invasion of the Body Snatchers” , o cualquiera de esas cintas de serie B que eran en realidad metáforas acerca de una supuesta amenaza comunista (acá ustedes se sorprenden de lo instruido que soy). Pero es verdad, ando con la sensación de que todo está DORMIDO. Como si todo hubiera sido reemplazado por versiones sintéticas de lo real. Y no quiero que esté así.
Despertemos un poquito, les tinca?
JUL.
Aclaración: cualquier incongruencia es debido a la exposición permanente de la mente y el cuerpo a una oficina sin aire acondicionado y con sensación térmica de cinco millones de grados Celsius.
lunes, enero 08, 2007
Acá vamos.
El 31 en la noche, estábamos escribiendo en un papel, lo que cada uno de nosotros no quería vivir o repetir el 2007. Me costó un montón tratar de pensar en algo malo. Si me hubieran pedido escribir una lista completa de lo malo del 2006, me hubiera visto bien complicado. No sé si el año fue especialmente bueno, o simplemente pasó demasiado rápido como para alcanzar a digerirlo. Tiendo a pensar que fue un buen año, que partió pésimo eso si, con operaciones, convalecencias y sustos. Pero desde entonces, todo resultó de maravillas. Ni siquiera puedo mentir y hacerme el dramático con el tema del regreso de mi padre y todo eso. Es más, hasta encuentro entretenido eso de decir "voy a ver a mis papás", o "mis papás me dijeron esto", "tengo que pasar a ver a mi papá", chori, cierto??
He tenido unas últimas semanas bien ajetreadas. Un fin de año de locos en la oficina, pero con bastante manejo y dominio de la cancha de parte mía. Es por eso que no estoy con el colon colgando, ni con el nervio tomado. Sí estoy bastante cansado y con un sueño que aunque haya dormido diez horas seguidas, me hace pasar vergüenzas en reuniones de pendientes, en fiestas, en asados, en conversaciones importantísimas, etc. Yo creo que entre tanto zancudo que me ataca sin piedad cada noche, alguna mosca tsé-tsé me debe haber picado, porque esto no es normal.
Acabo de cachar que no escribía hace mucho tiempo. Tampoco he podido leer a nadie. Como los días están calurosos, luminosos y largos, me parece una tontera llegar a meterme al computador cuando llego a la casa. Y por aquí o por allá siempre sale algo entretenido que hacer.
El fin de año estuvo buenísimo. Recibí a mi familia (padre incluido después de décadas) y cociné como un enano. Los hueones de "Top Chef" son una alpargata al lado mío.
El año nuevo fue un descontrol sin límite en el campo, con un grupo gigante, sol, piscina, nudismo, borracheras divertidas y con los mejores amigos del mundo. Luego partió la "temporada de cumpleaños", lo que hizo que mi economía zozobrara y mi reloj biológico perdiera la razón. El hecho de que me haya convertido, de la noche a la mañana, en una marmota dormilona ahora tiene un poco más de sentido.
Me he encontrado con Gieb y con la Marcelita, que lo pasan siembre bien y con Rod cada vez que pongo un pie en algún antro de perdición (lo que me hace sospechar que lo pasa bastante mejor de lo que dice). He subido de peso, así que cerraré la boca AHORA. Extraño a la Dani que se fue por una temporada laaaarga al frío de Denver. Tengo una mata de albahaca que crece como un monstruo y que es la única planta que no ha muerto bajo mis cuidados. Estas son algunas de las últimas palabras que escribo en este paupérrimo computador, ya que desde mañana comienzo a usar el bólido que me compraron en la office. Un nuevo amigo brasileño (adorable), me tiró unas cartas divertidas que a pesar de mi incredulidad me dejaron pensando mucho. Estoy usando reloj por primera vez en mi vida y estoy aprendiendo a ver la hora con palitos.
Tengo ganas de que este año se pase un poquitito más lento. Sé que llevamos recién una semana, pero tengo la tincada que éste va a ser memorable.
Un abrazo grande a todos. Pasaré más seguido.
JUL.
jueves, noviembre 30, 2006
Just Shoot Me...
"Ah, la reconchetumadre!!" fue mi espontánea frase, antes de quedar helado de la impresión.
No vi qué me golpeó, ni sé quien lo hizo. Pero me dispararon algo. ¿Un postón?, ¿un poroto expulsado de una infantil porotera?
Yo me sentí como Larry Flynt y ya me veía en silla de ruedas para siempre. Haciendo documentales de superación o protagonizando un compacto lacrimógeno en la Teletón 2007.
Recorrí las ventanas de los edificios, pero no vi nada sospechoso...repasé la secuencia, escondido tras un árbol (no pretendía perder un ojo ante más ataques del anónimo francotirador). Como si estuviera en una película antigua de Brian DePalma, revisé cada una de las ventanas que me rodeaban...
Nunca caché quién me disparó. Pudo ser cualquiera. Hasta Julita Astaburuaga, que vive por ahí y que seguro que se debe latear heavy.
Sentí de todo: pánico, dolor y vergüenza también, porque probablemente en alguna parte había algún imbécil riéndose de mi. Muy piolamente me toqué como pude el lugar exacto del impacto y mis dedos quedaron manchados de sangre.
Agarré al perro y me fui lo más digno y rápido que pude, con mi polera absorbiendo el hilo de sangre que bajaba por mi espalda.
Ya una vez un pre-púber me sacó una pistola en el parque. El día anterior al "poroto incident" unos flaites nos cuasi-asaltaron cuando veníamos de vuelta del Barcelona con JP (ebrios, obvio), Pero no pasó nada porque ni los pescamos y los empujamos violentamente contra unos arbustos. No teníamos ánimo para asaltos, además que íbamos conversando muy animadamente, qué se ubiquen!
Ahora, me disparan. Como a Juan Pablo II, como a Lennon, como a JFK, como a Andy Warhol, como al sheriff de Bob Marley. Ok, tal vez estoy exagerando, porque no fue un balazo. No, no exagero. Aunque haya sido un puto garbanzo, fue una agresión premeditada y potencialmente grave.
Por otra parte...¿quién querría hacerme algo así? Hay un ex de JP que vive justo en la línea de fuego, pero no me odia tanto...a lo mejor fue algún blogger picado porque le cagué un post con un comentario...o el turco que jotea a JP en el Fausto y que debe querer eliminarme...mejor no sigo, no quiero darme cuenta que hay una multitud de gente que quiere liquidarme.
Amo mi barrio. Defiendo a mi barrio. Tengo claro que ya no estoy en Las Condes, pero un poquito más de seguridad no vendría nada de mal.
Espero que los alcaldes de Recoleta y Santiago Centro sean fanáticos de Julius y lean esto.
Cuídense, por favor.
JUL
PD: Estoy muy bien en todo caso, no pasó a mayores y la polera (regia y cara, por supuesto) no quedó manchada.
lunes, noviembre 27, 2006
Aguántate un ratito
Les quiero avisar que estoy vivo. No nos matamos con mi papá, por lo que tampoco estoy preso por homicidio. Todo ha resultado perfecto. Miel sobre hojuelas, es la expresión más acertada para todo el "father incident".
Me vuelvo mono, como ese comercial de Fastix, con el fin de año en la oficina. Mucha pega y más encima entraron a robar. Lamentablemente no se llevaron mi computador (que es el mismo modelo que el computador de "Lost"). Los ladrones no lo quisieron, es muy ordinario.
Me enamoré de Fergie, que es mi ídola del mes, porque para variar, con JP ganamos un concurso y fuimos a ver a The Black Eyed Peas gratis. Eso de que tengo una raja increíble, funciona en tantos niveles...
Tengo internet en la casa, así que mi colección de pornografía ha vuelto a ser una de las más importantes de hipanoamérica.
He carreteado mucho, pero me he portado regio. El conteo de apagadas de tele suman cero.
Como ven, mi inspiración es equivalente a las de un simio escribiendo. Y como no me gusta latear, los dejo hasta que tenga algo digno de escribir o me pase algo fuera de lo común en mi rutinaria vida. Sólo quise pasar a saludar y a dar señales de vida.
Mil gracias por su preocupación.
Besos y abrazos para todos,
JUL.
viernes, noviembre 03, 2006
Come to Daddy...
Le estaba sacando el poto a la jeringa y haciendo la vista gorda al problema, pero ya se está materializando y no me puedo seguir haciendo el huevón. En resumidas cuentas, luego de 24 años de recorrer el mundo, mi padre decidió que está muy viejo para seguir tonteando y se devuelve a Chile. Así, de la noche a la mañana.
Me enteré de esto hace un par de meses y la verdad es que no le tomé mucho el peso. Me llamó mi hermana hace un par de días y me confirmó que mi papá aterriza este sábado a media mañana.
A mi Almodóvar me encanta, me río y me emociono terriblemente con sus películas, pero no tengo ni una pizca de interés en que mi vida se vuelva tan parecida a una película de él. No se, es todo tan raro.
Yo era un pendejo cuando mi papá agarró sus pilchas y se fue. Lo pasé como el hoyo, pero claro, pasaron más de veinte años y a estas alturas yo ya tenía todo bastante arreglado y superado. Entonces toda esta revoltura de gallinero me cae fatal, porque me cambia todos mis planes, me alborota los sentimientos y me provoca una sensación de querer salir corriendo que me aterra.
No quiero parecer indolente y maldito, no quiero que todo esto suene a que detesto al pobre viejo, porque eso no podría ser más alejado de la verdad. Yo a mi papá lo adoro y paralelo a todo esto que siento, también tengo unas ganas enormes de verlo y de abrazarlo. Lo que me complica es volver a tenerlo inserto en mi vida, cuando en el fondo, yo ya había asumido que eso jamás iba a pasar. De repente, tengo papá, díganme que no es freak!!!
He tratado de no pensar en el tema, pero está siempre ahí. No ha ayudado el hecho de que TODO me haya salido pésimo estos últimos días. O sea, ni se pueden imaginar lo patético que fue mi carrete de Noche de Brujas. Y a ustedes les consta que cuando se trata de confesar cosas vergonzosas, yo no tengo remilgos con ustedes, queridos lectores, pero les juro que esta vez fue el acabose.
No he parado de hacer torpezas (muchas más de las habituales dada mi ñoñez innata), y todo por andar imaginando cómo va a ser todo a partir de este sábado.
Es probable que una vez más esté sobreactuando y quizás todo sea maravilloso y aunque sea tarde, voy a tener una familia un poquito más similar a esas familias de la tele o a la familia Confort.
Pretendo tomarme todo con ligereza y con bastante humor. No me queda otra que poner mi mejor sonrisa e intentar que todo esto me afecte menos de lo que temo.
Hoy salgo a carretear, prometo reírme mucho y emborracharme un poquito.
Salud!
JUL.
lunes, octubre 30, 2006
Donde Golpea El Monito
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DONDE GOLPEA EL MONITO
-¿Cuando estés en el cielo, vas a poder volver?
La delgada sombra en la que el padre se había convertido apretó la mano del niño y respondió sin dejar de mirar fijamente la enorme vitrina
-Voy a volver cuando el monito deje de golpear.
El niño miró desconfiado al desvencijado maniquí que insistía en dar golpecitos al vidro con un bastón.
Han pasado ya treinta años y el hombre en el cual el niño se convitió, sigue deteniéndose de vez en cuando frente a la misma vitrina, esperando que el eterno golpeteo termine.
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Igual tan penca no estaba,
JUL.
jueves, octubre 26, 2006
El Mono Pilucho
Cuando salí del concierto de Robbie Williams, hablé con Juampy y con Roberto que estaban por allá también. Quedamos de juntarnos en el clásico "mono pilucho". Y una vez que estuve ahí, recordé un momento decisivo en mi vida. Quizás el más significativo de todos.
Si mal no recuerdo, yo tenía cuatro o cinco años. Debe haber sido más o menos en la misma época en que me quebré un brazo andando en triciclo. Cada sábado, mi mamá nos llevaba a mi hermana y a mi a almorzar a la casa de su hermana. La micro en que nos íbamos pasaba por Av. Grecia, justo frente al Estadio Nacional. Yo iba siempre al lado de la ventana (me gusta la ventana, no el pasillo). Uno de esos sábados algo pasó. Quizás había un accidente o un vulgar taco, pero la micro quedó detenida justo enfrente de la estatua esta. De pronto me vi ante este enorme hombre desnudo y algo hizo "click" en mi pequeñísima cabeza. Me gustaba. Y no es que yo quisiera ser así cuando creciera ni nada por el estilo. Lo que yo quería era bajar de un salto de la micro, acercarme y recorrer con los ojos y con las manos cada centímetro de metal. Ese fue mi primer sentimiento homosexual y quizás no racionalicé en ese momento que iba a se mi condición de por vida, porque claramente ni siquiera tenía idea que la palabra homosexualidad existía.
Desde ese entonces, cada vez que me tocaba pasar por fuera del estadio, mi única preocupación era poder ver, por la mayor cantidad de tiempo posible, el cuerpo perfecto del señor del disco. A veces me quedaba pensando por horas cómo sería poder tocar un cuerpo así. Después comencé a notar que por la calle, en la piscina, en la playa y en todas partes, transitaban especimenes de carne y hueso que bien pudieron haber sido perfectos modelos para todo un ejercito de relucientes y fríos "monos piluchos". Como aprendí a leer bien chico, de puro intruso, no hubo artículo de revistas o definición enciclopédica acerca de la homosexualidad que se me pasara por alto. En un comienzo me asusté bastante. Veía con horror que no había personas parecidas a eso que yo sentía que me convertía. Hasta que en alguna publicación sobre la adolescencia descubrí que muchas personas pasaban por una "fase homosexual", totalmente normal y que luego pasaba, como por arte de magia.
Por supuesto que ese fue el gran alivio que necesitaba. Podía fantasear a mis anchas con John Travolta y su atuendo de gamuza mega-cuma de "Staying Alive" sin ningún remordimiento porque "se me iba a pasar".
Durante mis primeros años de despertar sexual, algunos de mis compañeros me encantaban, pero igual me daba besos con mis amiguitas en los recreos y tenía pololeos que duraban entre 4 horas y 3 días aproximadamente. Todos, sin excepción fueron una lata absoluta. No había caso, pero filo, había que seguir experimentando hasta que la "fase" pasara.
Una noche, nos dieron permiso a mi hermana y a mi para quedarnos viendo "Fama", la película de Alan Parker, por la tele. Yo rayaba con las secuencias de baile y con el forrazo del negro Leroy. Me gustaba también la historia del colorín que estaba tan dudoso de sus preferencias sexuales. Creo que fue la primera vez que veía una película con un personaje que me representaba totalmente. En un momento, él le contaba toda su verdad a su amiga, esa crespa perna que cantaba increíble. Yo estaba al borde de las lágrimas con la escena, hasta que él le dice un diálogo más o menos así:
" Siempre pensé que todo esto sería una fase de la adolescencia, pero ¿sabes qué?? No es una maldita fase, esto nunca cambiará!"
Me quedé helado. No podía pensar, no podía escuchar nada, salvo el sonido que hacía mi cerebro funcionando a mil. No había enciclopedia ni libro "Qué Me Está Pasando?" que sirviera, esas palabras, dobladas en español neutro por algún mexicano las sentí como una sentencia de muerte. Me descompuse y me aterré.
Ahora pienso que tal vez ese fue el momento en que comencé a crecer de verdad. Me vi forzado a sentarme, con la cabeza bien fría y pensar cómo iba a intentar vivir mi vida ahora que estaba convencido que era homosexual. Volví a buscar información como mejor pude (recuerden que Internet era ciencia ficción en esa época), y de a poco me fui entrenando en diferentes áreas, como "cómo actuar con la familia, sobre todo con tu abuelo homofóbico" y "cómo pasar piola en el colegio, para no ser el colita a quien todos querrán patear"
Es complicadísimo todo esto de darte cuenta que tu forma de sentir y de vivir no es la más convencional de todas. Sobre todo cuando te das cuenta tan chico. También recuerdo un momento de horror mayúsculo, cuando un fin de semana, a comienzos de los 80's, almorzábamos con mi familia en el comedor chico, con la telel encendida. Las noticias informaban acerca de una nueva y mortal enfermedad. "La Peste Rosa", un virus extremadamente complejo, que hacía estragos entre los homosexuales.
Yo miraba esto con los ojos desorbitados.¿Una enfermedad que le daba sólo a los gays? "cagué, tengo Sida" fue lo primero que pensé. Claro, ahora me da risa y me provoco ternura yo mismo, pero en ese momento lo pasé fatal. ¿Qué iba a hacer?¿preguntarle a mi mamá si a mi también me iba a dar la Peste Rosa?
Luego de vivir engañadamente desahuciado por varios meses, la información oficial comenzó a llegar poco a poco. Respiré un poco más aliviado y al poco tiempo ya sabía incluso las precauciones que iba a tener que tener cuando me llegara la hora de experimentar el sexo. Así de preparado estaba.
No les voy a mentir y decirles que no tuve varias crisis de negación, miedo y rabia por todo lo que mis hormonas y mis genes dictaban. Pero si debo contarles que en líneas generales, tuve todo muy claro desde antes de cumplir diez años.
Volver a estar hace unas semanas tan cerca de esa estatua que me hizo despertar, fue bien especial. Me hizo volver atrás, verme de niño y darme cuenta todo el camino que he recorrido.
No cambiaría absolutamente nada. Estoy orgulloso de lo que soy y de lo que tuve que vivir para ser quien soy hoy.
Besos y abrazos para todos,
JUL.
jueves, octubre 19, 2006
Mis Vacaciones
El primer día sin obligaciones de ningún tipo no pude dejar de pensar en la oficina y cómo se las iban a arreglar sin mi. No es que me crea indispensable (aunque sospecho que lo soy), pero no podía más que imaginar un caos total. Al segundo día se me quitó la tontera y la verdad es que no había pensado en la agencia hasta ahora que estoy escribiendo esto. Supongo que uno de los propósitos de estas vacaciones se está cumpliendo.
Sin lugar a dudas, dentro de los “grandes éxitos” de estas semanas de ocio fue el concierto de Robbie Williams. Como les había contado, gasté una cantidad pornográfica de plata en mi entrada de “cancha VIP” (el nombre más ridículo y vergonzoso para denominar una ubicación en lo que va de historia universal), y la verdad es que valió cada centavo gastado. Ese martes, desperté al alba, y no pude seguir flojeando en la cama de lo puro nervioso que andaba. Mi polera conmemorativa del evento ya estaba lista, el ticket estaba cuidadosamente guardado en mi billetera y yo estaba listo para partir a disfrutar. Nada habría estado mal si no hubieran sido recién las diez de la mañana. No se si fue de aburrido, ansioso o por la imagen que me devolvió el espejo, pero no encontré mejor idea que matar el tiempo en la peluquería, dejando en manos de Erwin mi cabeza y el desastre capilar que vi cuando me levanté. Debo reconocer, con mucho pudor, que mi fantasía tipo Amalia Granata (o como se llame esa atorranta) aún existía, por lo tanto, ¿cómo iba a dejarme caer por el Estadio Nacional con el pelo a lo Mafalda?, existiendo la posibilidad de que Mr. Williams me viera en la multitud y me sacara al escenario para cantarme “Angels” al oído, o que despistado como soy, cuando todo terminara, en vez de salir a Av. Grecia al clásico encuentro en el “mono pilucho”, me metiera sin querer al camarín de Guachón y que entonces nos hiciéramos amigos inseparables de la vida, al darse cuenta él de lo simpático que soy. OK, nada de eso ocurrió, pero al menos me corté el pelo y me creo la muerte porque me veo la raja.
En fin, que yo iba al concierto total y tristemente solo porque nadie quiso gastar tanta plata en la entrada mega-expensive, así que tuve toda la libertad de hiperventilarme con la hora de llegada. No se rían, pero llegué al estadio a las 16:30 hrs. En todo caso, no fue tan exagerado, porque ya habían abierto las puertas y la gente ya se apelotonaba en la reja que separaba la cancha del escenario. Hacía un calor de la puta madre y claro, yo me había privado ya de la ingesta de todo tipo de líquidos, porque con lo meón que soy, seguro que me venía la urgencia de mear en la primera canción. Claramente no iba a repetir la hazaña de mear en una botella, camuflado por la multitud, como alguna vez me vi forzado a hacer y que jamás revelaré en este blog, por miedo a mancillar mi inmaculada imagen cool. La cosa es que ahí estuve, horas de horas, fumando como gitana aburrida, mirando el reloj cada cuatro minutos y pensando en si me deshidrataría o no antes de que comenzara el show. Gracias a Dios, nada malo pasó. No me transformé en una momia de Guanajuato ni me desmayé como le tontona de la Kenita. Incluso dormí, bien regio, casi una hora completa en plena cancha del Nacional (puedo dormir donde sea y en cualquier condición, lo confirmé). Yo tenía toda la tincada de que el concierto comenzaría puntualmente, porque Robertito es un british gentleman y tal, y claro, una vez más no me equivoqué y a las 21:00 hrs en punto, las luces se apagaron y su servidor gritó como una quinceañera. Yo ya había escuchado a unas pendejas rubias muy minas, que comentaban que el concierto partía con Williams emergiendo por un foso en la punta de la pasarela que se adentraba unos 40 metros entre el público. Como no soy nada de pavo a veces, hice una maniobra para pararme justo en el lugar preciso cuando todo el mundo hacía exactamente lo opuesto: aplastarse y pisarse para acercarse lo más posible al escenario. De pronto, comienzan a explotar bolas de fuego por toda la pasarela. Yo lo encontré peligrosísimo, porque de verdad que te quemaban la cara. Yo no podía pensar en más que mi peinado nuevo. Menos mal que Erwin no me echó laca, porque seguro que me hubiera inflamado en un segundo. Pero como sería capaz de quemarme a lo bonzo por Mijito, no me moví del epicentro del infierno. De repente, entre mucho humo y el rugido ensordecedor de la gente, tal como las cabras chicas gritonas habían profetizado, ROBBIE WILLIAMS estaba parado frente a mi, micrófono en mano y cantándole directamente a Julius, que debió hacer un gran esfuerzo por no explotar de felicidad y por no relajar los esfínteres con resultados inadecuados y humillantes.
Fueron dos horas de felicidad plena, puta el concierto bueno!! Si hasta logré ver a escasos metros, el trasero perfecto de Robbito cuando se bajó los pantalones (sin duda LA imagen más recordada en este recuento vacacionil).
Bueno, luego de contarles todo esto, cualquier cosa que haya hecho parece bastante fome, porque ni siquiera he salido de Santiago. Mis planes para arrancarme a unas termas y hacer que me embetunaran con barros milagrosos y me abanicaran con unas ramas de palmera, nunca se concretizaron. En cambio he estado todo este tiempo, despertando de manera natural a diversas horas, completamente alejado de computadores y teléfonos, cambiando el escritorio y el estrés por la bicicleta y largas tardes de vitrineo (alguna que otra compra, claro está), siestas reponedoras y ocio total. No han faltado los carretes desenfrenados, cañas satánicas, tardes deportivas con Lukas y JP, enamorarme definitivamente y para siempre de Penélope Cruz, darme cuenta que la Virgen del cerro es mucho más chica que mi recuerdo de la niñez, ir a bailar solo a lugares donde siempre voy acompañado, darme cuenta que amo la cocina y que le pego bastante, ver pésima televisión a media tarde, besar a un hombre que no es JP y que me elevó el ego aún más de lo que ya estaba y mil cosas que han transformado estos días en que se supone que “no he hecho nada” y que se sienten como si hubiera hecho mil cosas.
Los veo luego, cuídense.
JUL.
lunes, octubre 02, 2006
Julius takes a break
Julius se va de vacaciones. Necesita descansar.
Es probable que no se conecte a internet por semanas, como también es posible que se aburra como una ostra y pase metido en el cibercafé. Pensar que Telefónica pudiera ir a instalarle de una buena vez la banda ancha en su humilde morada, es surrealista.
Julius espera volver cargado de excitantes aventuras, intrigas, experiencias religiosas y habiendo conocido "biblicamente" a Robbie Williams, cuando éste se enamore del buen Jul al verlo entre la multitud la próxima semana...
Mientras tanto, esperenlo con ansias y no lo echen al olvido.
See ya!!!!!!
martes, septiembre 26, 2006
Diga "treintaitrés"
Desde las 00:00 del sábado recién pasado, Julius es un hombre de 33 años. Me miro al espejo y me encuentro igual; no más viejo, ni canoso, ni arrugado.
Qué raro tener 33 años. Cuando chico pensaba que a esta edad iba a estar yendo a dejar a mis hijos al colegio en mi auto espacial volador. En cambio, sigo pedaleando por la ciudad, y haciendo cosas de pendejo (entre las que no se cuenta hacer hijos, precisamente)
No hay caso, odio mis cumpleaños. Me estresa siempre tener que organizar alguna celebración, que la gente no llegue, que se acabe el copete, que la música guatee y lo peor de todo: odio ser el centro de atención. Como soy bien contradictorio para todo, si no llega nadie, y no recibo siquiera un mensaje de texto felicitándome por volverme un año más viejo, me amurro y me deprimo.
Como este año no quería estresarme con nada, y como además septiembre se me vino encima sin aviso, no quise ni alcancé a organizar nada. De todas formas JP apareció con una torta para mi y mis amigos más cercanos se dejaron caer por la casa en la noche. Tomamos miles de litros de pisco sour de diferentes sabores, todos autoría de su servidor, entre ellos la estrella de la noche; el Palta Sour (Julius está salivando en este momento).
Cuando ya el espíritu del pisco se había apoderado de todos los presentes, la idea era ir a mover un poco el esqueleto, porque claro, siempre hay una excusa para festejar y 33 años no se cumplen todos los días. Partimos en masa a la Blondie, donde nos íbamos a encontrar con otro cumpleaños más, al que tenía muchas ganas de ir, pero obviamente no podía.
La fiesta de esa noche era algo así como "Ultra Mega Pop" que estaba divertidísima. Hasta fumé marihuana, jajajaja, y eso que había jurado que nunca más.
En algún momento JP me hizo señas del tipo "vámonos AHORA". Corte: despierto en mi cama, no dentro, sino encima. Con toda la ropa puesta, chaqueta y zapatos incluidos y con las llaves en la mano. JP estaba a mi lado en exactas condiciones...¿Habremos sido abducidos por un OVNI?, habremos cruzado un vórtex espacio-temporal??? No, lo que pasa es que estábamos tan rancios que ni sabemos cómo nos devolvimos. Luego de un rato empezamos a recordar imágenes sueltas de un viaje en taxi. Too much.
Desde entonces que me vengo portando bien. Tengo la famosa "Edad de Cristo" (me lo han dicho tantas veces estos días, que hasta me siento un poco santo ya), y tal vez debería empezar comportarme como un adulto de una buena vez. O no.
Gracias a todos los que se acordaran
(Pablo, tu interpretación de "Happy Birthday Mr. Julius", me mató)
JUL
Palta Sour
Mezcle en la juguera o en una coctelera:
1 parte de jugo de limón recién exprimido y colado.
2 partes de pisco
Azúcar a gusto
1 palta Hass pelada y sin cuesco (digo lo de la cáscara y el cuesco porque la gente huevona abunda)
Salud!
miércoles, septiembre 20, 2006
Stand By
Este dieciocho no fué de tradiciones ni patriotismos de ningún tipo. JP tenía entradas para las fondas de la Municipalidad de Las Condes, pero ni pensamos en ir. Nada más fome que una fonda cuica. Creo que para que la fonda sea FONDA, debe ser bien picante. Pero como la rotería me carga más aún, saco por conclusión lógica (casi matemática diría yo), que detesto las fondas, la cueca, pisar caca, los curados, la cumbia, la chicha, que un hilo curado me corte la cabeza cuando ando en bicicleta, los chinchineros, la comadre Lola y también al guatón Loyola.
No fui a la Yein Fonda, no vi a Yuri en vivo, no puse una pata por el Parque O'Higgins. Sí tuve asados con la gente de la oficina, con los amigos y con la familia. Fui al Fausto, al Clandestino y hasta incluso terminé en el Bokhara.
En la tele partía "El Gran Circo Chamorro" y yo ponía play a "Breakfast on Pluto" de Neil Jordan.
Comí demasiadas empanadas. Mucha carne y no tomé nada de chicha ni de vino.
Se me hizo corto el fin de semana. Y eso que lo aproveché al máximo. Dormí como una marmota y aún así no podía creer que ya estaba de vuelta en la vida real cuando el despertador sonó cerca de las 8:00 de hoy.
Septiembre es un mes que me descoloca siempre. Está cargado de feriados, cumpleaños, compromisos y polen. Malditos microgránulos en suspensión. A pesar de que no quería, tuve que medicarme. La Amparo me enchufó uno de sus antihistamínicos cuando yo ya estaba a punto de sacarme los ojos con una cuchara de tanto que me picaban. No me dieron sueño como pensé. O sea, tengo un sueño espantoso, pero no es peor que el sueño que me da todos los días después de almorzar.
Quiero que este mes se vaya. No me queda plata y tengo ganas de gastar.
Quiero tener de qué escribir. Quiero nadar en una piscina enorme, a pesar de no saber nadar.
Quiero seleccionar todo y apretar "delete" como vengo haciendo desde la semana pasada, pero no. Ni siquiera voy a corregir la ortografía, no voy a leer para atrás por si me comí alguna palabra, o si volví a acentuar la palabra FUE, como hago siempre, aunque me proponga no hacerlo.
JUL.
martes, septiembre 05, 2006
De vuelta a la normalidad
A pesar de todo, se puede estar alegre, incluso con una molesta alergia encima.
Yo estoy de lo más contento que hay este último tiempo. Más aún ahora que JP volvió. El reencuentro fue de lo más emocionante y apasionado (si me demoré tanto en actualizar esto, en parte fue porque me pasé bastante tiempo en la horizontalidad).
No he parado tampoco de carretear como si el mundo fuera a explotar en cualquier momento. JP no hizo más que poner una pata en Chile, para que todo el mundo quisiera verlo, como si hubiera estado décadas fuera. C'mon, fueron sólo tres semanas!!!! En fin, que pasé una semana entera, de corrido, con actividades, happy hours, comidas, bailoteos, etc. Yo ya me quería morir, porque por mucho que me guste el hueveo, tengo un límite. Al menos un límite físico.
Ese ángel que es JP, me trajo un montón de regalos, tal como yo lo había obligado antes de partir. Entre la cosas más espectaculares, un libro de un ilustrador español, que dibujó en los 80 unos comics gay que de sólo mirarlos te dan ganas de llorar de lo maravillosos que son, el libro, además se llama como su servidor.
Otras joyitas, fueron un montón de vinilos, entre ellos dos de Olé-Olé, grupo fetiche de Julius (que es un gran fan de Marta Sánchez y que no se avergüenza en confesarlo), que faltaban en la colección y Descanso Dominical, ese clásico de Mecano, que es la envidia de todos quienes han pisado la casa en los últimos días.
Muchos discos más, poleras y afiches de películas, que siempre han sido mi perdición, venían los de "Vertigo" de Hitchcock, "Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios" y "Volver" de Almodóvar, qué tal?
Pasando a otro tema, descubrí con horror, que tengo tres semanas de vacaciones acumuladas y que debo ocuparlas de aquí a fin de año. Cuando me dio apendicitis y me dieron la licencia más larga e injustificada de la historia médica nacional, como que me quedé con la sensación de que ya había tenido vacaciones. No se que voy a hacer, mis finanzas están de lo más paupérrimas, así que dudo mucho poder salir a ningún lado. Tal vez me vendrían bien un par de días en unas termas (y ojo, que las "Termas 282" no es mi idea de vacaciones). Harto jacuzzi caliente mirando las estrellas y baños de barros milagrosos me vendrían de perillas, porque estoy de lo más apolillado que hay con tanto exceso. Si alguien sabe de algún dato que reúna las "tres B", bienvenido sea.
A propósito de economías por el suelo, como yo con una tarjeta de crédito en las manos soy más peligroso que Yasuri Yamileth, no me pude aguantar y compré una entrada mega-cara para ver a Robbie Williams (no les diré qué entrada, ni cuanto gasté, porque me da vergüenza). No lo pude evitar. Y eso que ya me había jurado a mi mismo que compraría la galucha más ordinaria y barata para que no me mandaran derecho a Dicom por sobregirarme hasta en la tarjeta del Blockbuster y tirar chirimoyos como malo de la cabeza. Pero esperando el metro la semana pasada, pasaron en esos plasma top que pusieron ahora, el spot de Mr. Williams. Seguro que el comercial tenía algún mensaje subliminal oculto, porque acto seguido, estaba yo en Ticketmaster, gastando lo que no tengo. Pero bueno, si tengo una fijación sexual psicótica con el inglés este, mínimo que esté a escasos centímetros de él y de su trasero por dos horas. Me perdí a Madonna, pero perderme a Robbie jamás. Estoy cansado de arrepentirme de cosa que no he hecho. La vida es corta, la plata va y viene, Dios proveerá.
Y eso más o menos ha sido de mi vida, queridos lectores. He hecho una tonelada de cosas, pero la verdad es que estaba ebrio gran parte del tiempo y además ando con un alemán que me vuelve loco (un tal Alzheimer).
De verdad que espero tener más tiempo para escribir un poquito más seguido.
Cuídense mucho,
JUL.
miércoles, agosto 23, 2006
Misión Cumplida
Todo mi proyecto de ahorro y de desintoxicación y eliminación de sustancias de mi organismo, se vieron bien frustradas, porque los amigos, que lo ven solo a uno y se preocupan, se las ingenian para invitarme hasta para un bautizo de muñeca. Es así como me la he pasado de zangoloteo en zangoloteo. He sufrido dolores musculares de horror a la mañana siguiente de haber bailado demasiados "My Humps" y hacer mucha coreografía de negra rapera hot. Me he portado bastante bien, y eso que mi sex-appeal está de lo más en alza.
Con el apartado "licores y alcoholes" he estado ultra controlado. Claro, sin JP que se preocupe de que yo camine derecho, debo cuidarme solo. Claro que el fin de semana, con la Dani en el Clandestino, nos entró agua al bote en mala. Claro, tomándonos esas cervezas de litro, como mamaderas inmensas, lógico que íbamos a quedar más doblados que un wantán. Ese día el Clandestino estaba muy divertido. Había tipos guapos como para quedar turnio. Luego me daba un poco de risa, porque el que más me gustó de todos, era bien parecido a JP.
A propósito de JP, debería estar volviendo mañana en la madrugada. Yo estoy que no puedo más de los nervios y paso todo el día viendo el reloj, para asegurarme que el tiempo esté pasando normalmente. Ya me adelantó que viene algo desfigurado, porque al parecer se lo llevó una ola y chocó de cara con una roca. Pero me da bien lo mismo; lo único que quiero es abrazarlo. Claro, acá es donde me pongo mamón y ustedes dejan de leer y/o sienten deseos de devolver lo que comieron, pero es lo que hay. Amo a pastel tremendamente. Tres semanas lejos me hicieron dimensionar mucho mejor las cosas.
Este último tiempo fue positivo. Conocí a varias personas que me dejaron ganas tremendas de seguir conociendo más. Descubrí que tenía más cerca de lo que pensaba al mejor partner para la Blondie que uno pudiera soñar. Que mis amigos son lo más importante de todo y que se preocupan siempre (gracias chicos). Estas últimas dos semanas he encontrado un total de $20.000 botados en la calle. Fui al cementerio a ver a mis muertos. Comí muchos Chicken Strips del KFC. Carretié solo, tomando pisco sour y bailando, un día de semana. Por primera vez compré una lechuga y me la comí antes que se pudriera en el refrigerador.
Ahora, a seguir trabajando. Necesito que el día se me vaya rápido. Prometo escribir pronto, aunque eso es relativo porque pretendo tener sexo sin parar por un buen rato.
Nos vemos.
JUL.
