
Han sido días extraños.
Voy a dejar el pudor de lado y les contaré alguna intimidad vergonzosa para que vayan entendiendo...Tuve ciertos problemas médicos.
Un par de días antes de Navidad, cada vez que iba al baño (que con la cantidad de café, té y agua que estoy tomando, son muchas); notaba cierto ardor. Ese ardor se transformó en DOLOR y créanme, que te duela en ESE sector, no es para nada agradable.
Como la cosa me asustó bastante (a mi me sale una peca en la cara y creo que estoy desahuciado de cáncer), juraba que estaba al borde de la muerte producto de alguna avergonzante enfermedad de dudosa transmisión. Claro, yo revisaba mi pasado reciente y como me he portado como un ángel, no veía cómo me podría haber agarrado alguna cosa rara. Por supuesto que miré con ojos de sospecha al pobre JP (ya les comenté que nadie me gana al momento de pasarme películas en Technicolor y en 3D).
No les voy a explicar lo horroroso, humillante y doloroso de las tomas de muestras para los exámenes. Solo les diré que nunca, en lo que me queda de vida, volveré a mirar un Q-tip de la misma forma en que lo hacía antes.
Una semana completa de antibióticos, exámenes hasta para descartar enfermedades que yo pensaba que sólo eran mitos bíblicos, abstinencia sexual total y mil imágenes de mi muerte, elección de epitafios cool y hasta el color del ataúd, fueron la tónica de la última semana.
Ayer fui a mostrarle los exámenes a mi doctor y resulta que no tengo nada de nada. Al parecer era una "irritación uretral" sin importancia y con eso me doy cuenta que mi umbral de resistencia al dolor es pésimo y que exagero todo de una forma patológica. En resumen estoy tan, pero tan sano y antiséptico, que hasta se podría servir comida en mis partes pudendas sin riesgo alguno para los comensales (acá es donde todos ustedes tienen fantasías tipo "9 1/2 Weeks" conmigo).
Aunque tuve que tomar antibióticos, el doc me dijo que no me estresara con lo de la ingesta de alcohol. Que no me fuera al chancho tampoco, lógico.
De toda formas me fui al chancho el viernes pasado. La Dani se va ahora al norte a trabajar por varios meses y teníamos que despedirla como Dios manda.
Fuimos a la Blondie con JP, Darío y ella y debo confesar que por primera vez lo pasé como el ass. Nunca había estado más horrendo el público (la Mansión Siniestra es un moco de pavo comparado con lo que vi) y la verdad es que por más que fingimos que estabamos en un capítulo de "Wild On" del canal E!, no logramos prendernos nunca.
Darío huyó con Juampy y Roberto que se dejaron caer por allá y que tuvieron la sabiduría necesaria para irse a los 20 minutos y nosotros nos quedamos.
Todavía era temprano, pero ¿a dónde nos íbamos?. Yo juré no pisar el Bunker un día viernes, en lo que me quede de vida y Bizarro parece que ya no existe...La Dani entonces, tuvo la GENIAL idea (noten el sarcasmo en "genial") de irnos a La Fábrica. Qué puedo decir de La Fábrica....debo reconocer que literalmente parecía una fábrica de minos. Yo me hubiera sentido como "Julius y La Fábrica de Wachones", dirigida por algún alter ego porno de Tim Burton, de no haber sido que ninguno de los asistentes parecía haber nacido antes de 1988. La Dani pasa piola, porque tiene 24, pero con JP parecíamos chaperones de una viaje de estudios.
Mención aparte la música que escucha este gente!!!! Unas cumbiarachas de terror del tipo "Lo que pasó, pasó...entré tu y yo", un tecno satánico e inbailable o éxitos metaleros retro, tipo "Sweet Child O'Mine" de Guns n' Roses. TODO MAL.
Ni siquiera me tomé una cerveza. Simplemente hicimos una vuelta en U y nos fuimos por donde habíamos llegado.
Decidimos afrontar que había sido el peor carrete de la vida y que la mejor forma de ponerle fin, era irse para la casa y dormir.
La navidad, entretenida y familiar. Lo mejor fue regalonear con mi sobrina, la Dianita, que al parecer le encantó la Bratz vestida como prostituta que le regalé.
Tampoco salí esa noche, a pesar de que tenemos como tradición con la Amparo salir a bailar hasta que las velas no ardan, la noche del 24. Pero esta vez ni se nos ocurrió.
Este fin de año se ha venido con todo. Mucha pega y mucho desgaste. Yo personalmente, entre la agencia y el departamento, estoy listo para meterme en un sarcófago y hacer una cura de sueño por más o menos unos dos meses.
Al menos mis ansiadas vacaciones se vienen a final de enero. No va a ser nada más glamoroso que cambiarme de casa, pasear a Lukas por el parque forestal y conocer y descubrir el barrio nuevo.
Tenía toda la intención de hacer una lista de mis propósitos para el 2006. Quizás la haga, tal vez no. Por ahora mi único propósito es que esta semana de mierda se termine, abrazar y besuquear a mucha gente el sábado y bailar entré góticos, brits, Jpop's y otras faunas urbanas en la Open Blondie del Club Hípico.
Que tengan un excelente año nuevo. Los abrazos se los mando después, porque antes es mala suerte.
JUL.